jueves, 11 de octubre de 2012

Imaginate en un mundo de libertad

Imaginate en un mundo de libertad
Ezequiel Eiben
11/10/2012



Imaginate en un mundo de libertad donde podés hacer lo que te plazca con tu vida en tanto y en cuanto no perjudiques derechos de terceros.
Después imaginate en un mundo donde el Estado regula y obstruye tu libertad hasta asfixiarte.
Comprendé que detrás de cada prohibición gubernamental a tus actividades está el uso de la fuerza estatal para someterte. Si hacés una actividad en libertad pero al gobierno no le gusta, te la prohíbe, si la seguís haciendo vas preso, si te querés escapar en defensa de tu libertad te asesinan.

Ahora bien, dentro de un marco de respeto por los derechos individuales (vida, libertad, propiedad), si hay algo que hacen los demás y no te gusta, pero ese obrar no viola tus derechos, simplemente elegí no hacerlo. No pidas que el gobierno lo prohíba por el solo hecho
de que no compartas el proyecto de vida elegido por otras personas.
Cada prohibición y regulación del Estado está respaldada por la fuerza. Si vos pedís que el Estado prohíba una actividad de otras personas que no perjudica tus derechos, simplemente porque no es de tu agrado tal actividad, lo que estás haciendo es solicitar que agentes armados del gobierno apunten sus armas a gente inocente y pacífica.

¿Te das cuenta cómo se aprueba que el gobierno inicie la violencia contra personas que no son criminales? ¿Me explico cómo el Estado restringe tu legítima libertad porque no hay respeto por las decisiones personales de los individuos? ¿Queda claro por qué el sistema que necesitamos para la convivencia pacífica y la cooperación social es el de la libertad?

Te dejo la definición de liberalismo de Alberto Benegas Lynch (h): El respeto irrestricto por los proyectos de vida de los demás.

Pensalo. Y si estás de acuerdo, realicemos esfuerzos para evitar que nos sigan dominando desde el gobierno (por más que este tenga apoyo de los que quieren restringir tu capacidad de decidir), y para que podamos vivir en libertad.

Militante kirchnerista – Tirano en potencia

Militante kirchnerista – Tirano en potencia
Ezequiel Eiben
10/10/2012



Los liberales nos hemos manifestado a favor de la libertad de los individuos. Esta libertad incluye la libertad económica, y el sistema que la protege es el libre mercado. El mercado es el ámbito en el cual las personas desarrollan la cooperación social intercambiando bienes y servicios de manera voluntaria en ausencia de coerción.
Un kirchnerista militante de La Cámpora con el cual debatí se ha manifestado en contra del libre mercado, proponiendo una teoría conspirativa en la cual todos los empresarios del mundo de un mercado determinado se juntan en una organización mundial para extorsionar a los consumidores con precios altos. Ignorancia de nociones básicas de economía aparte, el kirchnerista a través de comentarios irónicos sugiere prohibir la libertad de mercado porque su fantasía, según dice, podría volverse realidad. Podríamos pensar que propone intervención del Estado por medio de la coerción (agresión institucional) en la economía a través de legislación preventiva para que no se de este caso de empresarios endemoniados que mundialmente acuerdan arruinarle la vida al resto del mundo.
El punto aquí es que son suposiciones descabelladas que no encuentran asidero en la realidad, y que no hay un programa explícito empresarial que diga que va a dominar al mundo. El plan siniestro es fruto de su imaginación.
Ahora bien, veamos esta cuestión de dominación mundial desde otro ángulo. Si uno lee el Corán, el libro sagrado de los musulmanes, se da cuenta que allí sí hay un plan explícito de conquista del mundo a través de la Jihad (Guerra Santa). Es decir, no son imaginaciones de este kirchnerista, sino que es lo textual de Mahoma. Siguiendo la línea de pensamiento del camporista, ¿qué se debería hacer? Pues el pensamiento de este tirano en potencia, así como previó una conspiración de todos los empresarios del mundo, fácilmente puede prever una conspiración de todos los musulmanes del mundo. No hay aquí conspiradores empresarios de un sector del mercado determinado, sino conspiradores religiosos de una religión determinada. Es más, ahora tiene más elementos para sus oscuras elucubraciones ya que en el primer caso tuvo que imaginarse a la sociedad empresaria mundial, mientras que en este segundo caso tiene al Corán como plan explícito de dominio mundial. Por lo tanto, si este kirchnerista procede a pedir intervencionismo estatal por medio de legislación preventiva prohibiendo el libre mercado, aquí se puede deducir que procederá a pedir intervencionismo estatal por medio de legislación preventiva prohibiendo la libertad de culto. Su reclamo por la censura y prohibición a la religión islámica se basará en imaginaciones de que una sociedad mundial compuesta por todos los musulmanes podría llegar a conquistar al planeta y extorsionar al resto con imposiciones y amenazas.
Elementos centrales en este kirchnerista son: 1) la manera de ver al hombre, 2) su colectivización absurda, y 3) la ética en que basaría un sistema.
1) Piensa en los demás como potenciales amenazas. En vez de ver a los empresarios, a los contratados por ellos, y a la gente que interactúa en el mercado, como personas realizando acuerdos con consentimiento, elige demonizar arbitrariamente a las personas y vincularlas sin ningún sustento en un plan maléfico de proporciones globales. Por las mismas razones que ve amenazas en todos los empresarios y quiere prohibir su actividad, puede ver amenazas en todos los musulmanes y querer prohibir la lectura de su texto sagrado.
2) Colectiviza a todos los empresarios como seres malignos en una organización maligna. Es incapaz de distinguir un sistema que funciona con empresarios correctos y que cuenta con mecanismos para penalizar a los incorrectos; de un sistema directamente diseñado, en el prejuicio de que todos los empresarios son incorrectos, para castigar de antemano a los que son correctos. Así podría colectivizar a todos los musulmanes como malos (sin distinguir entre los islamistas terroristas, y los musulmanes pacíficos que solo quieren profesar su religión en paz) y diseñar un sistema tendiente a perjudicar indebidamente a los correctos.
3) Basa un sistema entero en un supuesto excepcional (cuando no imposible). Toma como guía el "podría pasar" de casos aislados, de difícil o imposible aparición, y deja de lado los principios generales que debe tener una ética para la normalidad y mayoría de los casos. Un sistema se basa en reglas generales para situaciones de la realidad, no en casos irreales o excepcionales. Eso no quiere decir que el sistema no contemple excepciones, simplemente no basa sus premisas iniciales en ellas sino en situaciones lógicas y normales, y los principios pueden adaptarse a las situaciones excepcionales sin necesidad de ser modificados, en aras de mantener la coherencia. Siguiendo la línea del kirchnerista, las premisas de por qué debe haber intervencionismo estatal es la posibilidad irreal o excepcional de que se arme una organización mundial de empresarios hostiles para con el resto de la humanidad. Esta posibilidad sería argumento suficiente para prohibir la libertad de mercado, por ejemplo, entre un kioskero y quien quiere comprarle un caramelo. El kioskero debería estar completamente regulado para detectar si pertenece a esta organización conspirativa. En el caso de los musulmanes, habría que regular desde el Estado su libro sagrado, controlar su lectura, y prohibirla de ser necesario, por la posibilidad de que hasta el más pacífico de los musulmanes pudiera rebelarse y volverse un terrorista.
En definitiva, quedan claramente detectados el error en el pensamiento del kirchnerista, su horrible visión de la naturaleza humana, y su tiranía en potencia pretendiendo regular la vida de los demás de manera preventiva por la noción de amenazas y conspiraciones imaginarias que lo aquejan.

Evento de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional desarrollado en Córdoba

Evento de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional desarrollado en Córdoba

Ezequiel Eiben
10/10/2012


El evento de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional desarrollado en Córdoba, pareció una parodia, un show del absurdo, o un chiste de mal gusto.
Para empezar, la campaña viene de la mano de la señora Ministro de Seguridad, Nilda Garré. Una persona que públicamente profesó y practicó la violencia (perteneciendo a una agrupación terrorista), y de las cuales no se puede esperar una profunda y sincera autocrítica.
Para que no queden dudas del ridículo movimiento del gobierno nacional en presentar a terroristas asociados a una campaña “contra” la violencia, el invitado de lujo en el evento era Horacio Verbitsky. Otro terrorista, con un récord envidiable a los ojos de los asesinos que simpatizan con sus ideas: estuvo involucrado en el tercer atentado terrorista más grande de la historia argentina, dejando un saldo de 23 muertos; solo superado por el atentado a la AMIA que acabó con la vida de 85 personas, y el atentando a la Embajada de Israel, por el que fueron asesinadas 29 víctimas. Verbitsky, finalmente, no participó de la charla alegando que no podía asistir por cuestiones personales. Algunos pueden pensar que literalmente no le dio la cara para aparecer.
Otros nefastos personajes que aparecen como rostros visibles de la campaña son Estela de Carlotto y Eugenio Zaffaroni. La “activista por los derechos humanos” es una gran defensora de criminales violadores de los mismos: terroristas (nótese una vinculación más entre la campaña y el terrorismo). El juez, por su parte, es un admirador de la criminología crítica marxista, corriente desde la cual algunos autores sostienen que no existe el crimen en sí sino que es un invento de la clase dominante, que el crimen existente es culpa del capitalismo, y que no hay criminales sino “activistas políticos” que envían un mensaje a la sociedad. Una ridiculez de fácil refutación (crimen es objetivamente inicio de la fuerza física o fraude contra inocentes; si el crimen es culpa del capitalismo no habría crímenes en sociedades no capitalistas y no hubiese existido un solo crimen en la historia de la humanidad antes de la invención y aplicación del sistema capitalista; hay criminales, y son los que cometen los crímenes de acuerdo al concepto ya señalado, independientemente de que quieran enviar un mensaje), pero que es alabada por un integrante de la Corte Suprema de Justicia.
Respecto del evento en sí, asistieron agrupaciones estudiantiles y juveniles oficialistas como JP Evita, Descamisados, La Bisagra, y La Cámpora. Los miembros de estas organizaciones se jactaban de participar en un evento democrático, apoyando la democratización de la política de seguridad en el país. ¿Se comportaron a la altura?
Dentro de las banderas que llevaron, figuraba una con el rostro de Rodolfo Walsh, un oscuro terrorista que promovió el asesinato y la violencia; combatió a un gobierno en democracia; y en cuyo honor hoy se entrega un premio a la “libertad de expresión”, siendo que despreciaba este concepto y el de libertad de prensa por considerarlos “desvaríos burgueses”.
Entre los cánticos de arenga y agitación que entonaron, como si estuvieran en una cancha rodeados de barrabravas, resaltaron:
1) “Para De la Sota, el paredón”: es decir que su idea de democratización de la seguridad incluye fusilar al actual gobernador de la Provincia de Córdoba.
2) “No soy nazi, ni quiero ser; soy de Cristina, de Chávez y de Fidel”: Reprueban a algunos tiranos, y apoyan a otros. Vale decir, no están contra la tiranía, sino contra los tiranos que no les agraden, para reemplazarlos por los que sí estén a la altura. Hablar en contra de la violencia institucional y nombrar favorablemente a la presidente Cristina Fernández de Kirchner es una contradicción insalvable. Kirchner envía a la AFIP a que le caiga a los opositores que manifiestan opiniones contrarias a sus dogmas; utiliza cadena nacional (Encadenado Nazional, mejor dicho) para violar el secreto fiscal y acusar a quienes osen criticarla; otorga puestos públicos a asesinos; y ahoga a los ciudadanos con impuestos para, con la plata de todos, hacer propaganda oficialista partidaria y solventar los gastos de un programa fascista llamado 678 destinado a criticar y estigmatizar disidentes y lamerle las botas al gobierno. Chávez se junta con asesinos, hace acuerdos internacionales con regímenes terroristas, opositores son asesinados bajo su gobierno con su beneplácito, y hace de la violencia institucional un culto; por lo tanto, que lo nombren a él también resulta paradójico. Y de Fidel Castro no hace falta decir nada, simplemente que su nombre es incompatible con democracia y elecciones electorales.
3) “Somos los herederos de Perón y Evita”: los herederos de un golpista nazi y de una fascista recalcitrante quieren enseñarnos sobre violencia institucional.
4) “Las balas que tiraste van a volver”: este tema va dedicado a los “Gorilas” que tanto desprecian. Gorila es un anti-concepto que usan para poder envolver a cualquiera que se oponga a sus políticas, y así señalarlo y proceder a defenestrarlo en base a dos falacias: falacia ad hominem y falacia del hombre de paja. El tema con los anti-conceptos es no definir algo, sino dejar cierta indefinición, hablar por aproximación y no de manera exacta. Eso conviene a su estrategia, porque a través de la indefinición pueden acusar de Gorila, al mismo nivel y a la par, a alguien de derecha republicana, a un conservador, a un pro-militar, a un liberal, a un cualquiera que no esté de acuerdo con ellos, a un católico en contra del aborto, a un peronista arrepentido, a un peronista disidente, etcétera. Visto esto, primero hay que decir que estos muchachos planean tirar balas que “van a volver”; segundo, dentro del “Gorilismo” pueden encasillar a cualquiera, incluso a los que jamás tiraron una bala y no tendrían que esperar que ninguna les volviera. Una propuesta de violencia concreta, en un marco de democratización de la seguridad.
5) “Por la senda de Guevara”: Quieren ir por la senda de un asesino serial enemigo de la libertad y de las elecciones libres. Por la senda del protagonista de una dictadura brutal y represiva.
Frente a estos cánticos de incitación a la violencia, de mensajes con odio arraigado, ¿el resto de los asistentes hizo algo para calmarlos, callarlos o demostrar desacuerdo? Gente grande los aplaudió y cantó al unísono, también gente grande se calló la boca, y gente joven no perteneciente a las agrupaciones adoptó actitud similar.
Entre los disertantes del evento se encontraban el diputado nacional Leonardo Grosso y la rectora de la Universidad Nacional de Córdoba Carolina Scotto. El primero es un diputado peronista oficialista convencido de que es correcto que el Estado inicie agresiones contra empresas privadas y las expropie sin indemnización previa, o mejor dicho las confisque. La segunda apoya abiertamente la agresión institucional del gobierno kirchnerista y piensa que es correcto organizar con fondos públicos un seminario referente a la superioridad del modelo nacional y popular sobre el modelo neoliberal. ¿Alguna de estas dos figuras kirchneristas en cargos públicos atinó a pedirle a los incitadores a la violencia y apologistas del asesinato, que cesaran con sus cánticos, o que por lo menos (dada su complacencia con la violencia) los moderaran? No. Ninguno fue capaz de decir “Chicos, estamos en un encuentro democrático para democratizar la seguridad, no para solicitar como salvajes primitivos el asesinato de personas”. Un silencio cómplice, porque cuando las agrupaciones cantaban cosas a favor de ellos, las sonrisas se dibujaban en sus rostros.
Como último punto de esta nota, cuento que en el evento se tuvo la desagradable oportunidad de ver un espectáculo asqueroso: peronistas cantando el Himno Nacional Argentino, con su brazo derecho levantado, extendido, haciendo con su mano la V peronista. Así como los cánticos constituyen un simbolismo de su admiración por la violencia, esta posición para cantar al himno es un simbolismo apropiado a su ideología política nacional y popular, que recuerda a los nazis saludando al Führer. Lo que no pasa desapercibido es que minutos antes de entonar el Himno, estaban cantando su hit “no soy nazi ni quiero ser”.
La cuestión es que no se hacen llamar nacionalsocialistas, pero son nacionalpopulistas, defensores del modelo nacional y popular, que aplica políticas nacionalsocialistas. Y si alguno quisiera excusarse diciendo que no son nacionalsocialistas porque en Argentina no hay asesinatos en masa como los había en Alemania durante el Tercer Reich, solo hay que responder que: a) el nacionalsocialismo no se reduce a los asesinatos, sino que es un modelo mucho mayor de esclavitud y represión, y b) los asesinatos en masa están siendo pedidos explícitamente en sus propios cánticos sugiriendo paredones de fusilamiento, balas para los Gorilas, sendas guevaristas, y pertenencia al club de tiranos junto a Chávez y Castro.
Como se ve, entre las tiranías mencionadas y la tiranía argentina, hay diferencias de forma pero no de fondo. Y para que el país se parezca cada vez más a las tiranías de mayor grado, están estas incitaciones a la violencia proferidas en cánticos bajo pedido de transformarse en consignas y acciones políticas.
En definitiva, los fanáticos y violentos que apoyan la violencia institucional, pretenden dar cátedra sobre cómo democratizar la seguridad y combatir ciertos tipos de agresión institucional, pero no aquella a la cual le rinden culto, porque sino su negociado se cae.
Y si alguien que los apoya o que es un gris moral pretende minimizar la situación, hay que decirle que ni estos "jóvenes militantes" cantan sus temas inocentemente, ni los "jóvenes idealistas" de los cuales se declaran herederos asesinaban inocentemente. Su credo está basado en la violencia, de una forma u otra.     

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Cuatro personajes de Neviim que sirven como modelos de identificación

Cuatro personajes de Neviim que sirven como modelos de identificación
Ezequiel Eiben
10/9/2012
23 de Elul 5772



El siguiente escrito trata sobre cuatro personajes de Neviim que sirven como modelos de identificación para mi persona Reitero lo dicho en el anterior artículo de la serie (“Cuatro personajes de la Torá que sirven como modelos de identificación”): siguiendo con la enseñanza judaica de no hacer culto irreflexivo a la personalidad de nadie, ni adorar falsos ídolos, mis modelos desarrollados apuntarán a la identificación con características, aspectos o acciones concretas de los personajes de la Torá, y no a una aprobación insensata de todo lo que hizo o dijo alguno de ellos aunque estuviera cometiendo evidentes errores o inmoralidades.

Empezaré escribiendo sobre el Profeta Samuel (Shmuel). Lo que resalto de este personaje es la rectitud en vida, y su obrar en pos de la Justicia. Estas cualidades personales se describen en su libro Samuel I, donde también quedan destacadas por contraposición a características de los hijos del Profeta, quienes no siguieron su camino y “aceptaron sobornos y pervirtieron la justicia”.
Shmuel juzgó a Israel, se preocupó por el pueblo y actuó para su protección. Está escrito: “Y dijo Shmuel: “Reunidme a todo Israel en Mitzpá y rogaré al eterno por vosotros”. Esto fue pronunciado en una época donde los israelitas debían liberarse de los filisteos, y estos últimos atacarían a los primeros. Shmuel fue reconocido y solicitado: “Los hijos de Israel le dijeron a Shmuel: “No ceses de orar al Eterno nuestro D-os por nosotros para que Él nos salve de manos de los filisteos””. Shmuel estaba en la estima del Eterno, y por su clamor salvaría a Israel. El Profeta se convierte entonces en protagonista de la liberación de Israel, y a su buena actuación se le puede atribuir que los filisteos hayan sido derrotados y mantenidos a raya: “De tal modo que los filisteos fueron batidos y no traspasaron más la frontera de Israel porque la mano del Eterno estuvo contra los filisteos todos los días de Shmuel”. Haciendo las cosas que debemos hacer, teniendo comportamientos ejemplares, y protegiéndonos, podemos alejar a los enemigos de nuestras fronteras, y vivir sin ser sometidos por el mal.
Shmuel también brinda un mensaje de pureza, coherencia y sinceridad: “Y habló Shmuel a toda la casa de Israel, diciendo: “Si vais a retornar al Eterno con todo vuestro corazón, arrojad a los dioses extraños y a las aseras de entre vosotros y dirigid vuestros corazones al Eterno; servid solo a Él, entonces Él os librará de los filisteos”. Para una persona religiosa, la interpelación es completamente clara. Ahora bien, un laico o secular también puede extraer significado del párrafo, adaptando su contenido: hay que volver a nuestras ideas, a nuestras premisas, con toda nuestra mente; hay que arrojar las ideas falsas, las doctrinas perversas. La honestidad intelectual y la acción coherente, nos llevarán hacia adelante y podremos librarnos de los enemigos.                
Finalmente, se rescata de Shmuel una posición que tiene proyección en el ámbito político: su descontento con el pedido de Am Israel de tener un rey a semejanza de las otras naciones. Relata el libro: “Pero la cosa desagradó a Shmuel cuando dijeron: “Danos un rey para juzgarnos””. Nótese a continuación la claridad y previsión de Shmuel de lo que sería un rey para el pueblo: “Y Shmuel refirió todas las palabras del Eterno al pueblo que le había pedido un rey. Y agregó: “Ésta será la manera en que el rey reinará sobre vosotros. Tomará a vuestros hijos y los pondrá a su servicio, para sus carros de guerra, su caballería y correrán delante de sus carros. Y los designará como capitanes de millares y cincuentenas; servirán a arar su campo, a recoger su cosecha, a hacer sus instrumentos de guerra y los instrumentos de sus carros de guerra. Y tomará a vuestras hijas para ser perfumistas, cocineras, panaderas. Y tomará vuestros campos, viñedos y olivares, los mejores de ellos, y se los dará a sus siervos. Y tomará a vuestros siervos, a vuestras siervas, a vuestros mancebos más escogidos, a vuestros asnos y los ocupará en sus labores. Tomará el diezmo de vuestro ganado y vosotros (mismos) seréis siervos suyos. Y os quejaréis entonces de vuestro rey a quien habréis escogido y el Eterno no os responderá en aquél día”. Cualquier semejanza con lo que ocurrió, y con los políticos de la actualidad que se creen monarcas modernos con privilegios y derechos por encima del resto de la sociedad, no es casualidad. Hay que prestar atención a la descripción desarrollada por Shmuel: cuántas veces vemos gobiernos que utilizan a sus ciudadanos como carne de cañón para sus delirantes batallas, los obligan a hacer trabajos forzados, les expropian o confiscan sus bienes, y los ahogan con impuestos para financiar sus lujos y placeres oficiales. Lo mejor sería que no hubiera reyes hombres que someten a otros hombres. Pero los hubo.   

El siguiente personaje es precisamente un rey, quizás el más conocido de todos, de quien veremos lo bueno: David. En el libro de Shmuel, cuando se refieren a él por primera vez, de entrada se lo resalta: “(…) He aquí que he visto a uno de los hijos de Isaí, betlemita, que es hábil en tañer, fuerte y valeroso, es también un hombre de guerra, hombre de discernimiento, de gallarda apostura y con quien está el Eterno”. Las habilidades y aptitudes mencionadas, llevaron a David a ganarse la aprobación de quien era rey antes que él: Saúl. También constituyen un breve pero completo resumen de quién era David y de lo que terminaría demostrando a lo largo de su vida: fortaleza para dirigir ejércitos, valentía para encarar asuntos delicados, hombre de guerra que obtuvo conquistas, y discernimiento para tomar decisiones.
Uno de los episodios más significativos de David en el cual se muestra su grandeza es el enfrentamiento con Goliat. Los soldados de Israel sentían miedo frente a este último, cómo está escrito: “Y agregó el filisteo (Goliat): yo desafío hoy a los escuadrones de Israel. Dadme un hombre para que combatamos. Y cuando Saúl y todo Israel oyeron tales palabras del filisteo, quedaron sumamente conturbados y aterrorizados. (…) Y todos los hombres de Israel, cuando vieron al hombre, huyeron de él, aterrorizados”. ¿Pero cuál es la reacción de David frente a tan amenazadora figura para Israel? Se cuenta: “Y le dijo David a Saúl: “Que no desfallezca el corazón de nadie a causa de él (Goliat). Tu siervo irá y se peleará contra este filisteo”. David sobresale del resto. Frente a una amenaza, no se queda sumido en terror, la enfrenta con valentía. Se ofrece para encarar un desafío no aceptado por nadie, con plena confianza en sí mismo. No se trata solamente de su triunfo espiritual personal, lo cual sin dudas es un gran mérito, sino también del aliento a los demás para que no desfallecieran sus corazones.     
Valores, habilidades y acciones de David se van mostrando durante la historia, como el ser un excelente músico; no matar a su perseguidor Saúl teniendo la oportunidad de hacerlo para demostrarle que él no quería estar en su contra; recopilar la obra Tehilim para honrar a D-os; y rasgarse las vestiduras al enterarse de la muerte de Saúl, quien había sido su rey, y del hijo de éste, Jonatán, que amaba a David. El famoso rey de Israel tuvo aciertos y grandes errores, pero sin dudas algo especial tenía como para que la tradición indique que el Eterno estaba con él.       

El próximo personaje también se destaca por su valentía. Se trata de Gedeón (Guid´ón). Se lee en el libro de Shoftim (Jueces): “Y se le apareció el Ángel del Eterno quien le dijo (a Guid´ón): “El Eterno está contigo, varón fuerte y valiente”. Guidón desgranaba trigo cuando se produjo la aparición, y antes de ser sumamente reconocido por el pueblo, ya contaba con dichas cualidades, por las cuales el Ángel del Eterno se fijó en él. El muchacho demuestra no dar todo por sentado, ser un cuestionador, y estar sufriendo por su destino y el de su pueblo: “Y Guidón le respondió: “Oh, Señor, si el Eterno está con nosotros, ¿por qué entonces nos ha sucedido todo esto? ¿Y dónde están todas Sus maravillosas obras que nos refirieron nuestros padres, diciendo: “¿No nos ha traído el Eterno desde Egipto?”. En cambio el Eterno se ha desentendido de nosotros, entregándonos en manos de Midián””. La confianza del Eterno en Guidón, a pesar de las dudas del varón, se ve manifestada: “Y el Eterno, volviéndose hacia él, le dijo: “Anda con esta fuerza tuya y tu salvarás a Israel de manos de Midián. ¿Acaso no te lo mando yo?” (…)”. El Eterno lo observaba como el hombre fuerte que salvaría a Israel de sus opresores. Guidón no se veía a sí mismo de tal manera, y dudaba de sus posibilidades y de su condición: “(…) “¡Ay, Señor!  ¿Con qué he de salvar a Israel? He aquí que mi familia es la más pobre de la tribu de Manasés, y soy el menor de la casa de mi padre” (…)”. Guidón sigue dando muestras de no dar todo por sentado, de no absorber simplemente lo que sucede a su alrededor sin tratar de entender, criticar y comprobar. Leemos: “Y le dijo (Guidón): “Si he hallado favor a Tus ojos, te ruego que me des una señal de que eres Tú mismo quien habla conmigo (…)”. Esto habla muy bien de él, sobre todo cuando vemos que hay gente que se transforma en ciegos seguidores de “incuestionables” representantes del mesianismo político, autómatas que van detrás de falsos profetas vestidos con las ropas de líderes carismáticos, y masificados elementos útiles a promesas vacías y a la indefinición gris que mantiene en la ignorancia.
Finalmente Guidón triunfa en su batalla militar contra Midián, llega a ser solicitado por los hombres de Israel para reinar sobre ellos (aunque él no acepta por sostener que era el Eterno quien debía reinar), y en su tiempo hay cierta tranquilidad. Se lee: “Pero Midián fue derrotado ante los hijos de Israel y nunca más levantó cabeza. Y la tierra tuvo cuarenta años de descanso en los días de Guidón”. Un valorable mensaje de esta historia es la superación personal de quien dudaba de sí mismo y de donde provenía, que termina por transformarse en protagonista de la liberación de Israel y por cuyo obrar se gozó de un tiempo de paz y calma.                 

Por último, me voy a referir a Sansón (Shimshón). Este personaje demuestra que no se queda pasivo al ser lastimado, sino que busca recuperarse y vengar las heridas. En el libro de Shoftim se cuenta que cuando Shimshón organiza un banquete y propone un enigma a unos asistentes, estos últimos terminan extorsionando a la mujer del anfitrión (hija de filisteos), amenazándola de muerte, para que le sacara la respuesta a su marido y se las rebelara. Cometen trampa los aludidos y responden el enigma; a lo que Shimshón dice: “Si no hubierais arado con mi vaquita, no habríais descubierto mi enigma”. Lleno de ira, Shimshón sube a la casa de su padre, y su mujer termina siendo dada a un compañero que había sido su amigo. En época de cosecha, Shimshón vuelve para visitarla, y en boca de quien fue su suegro se entera de la terrible verdad. Shimshón reacciona contra los filisteos y hace consumir con fuego las hacinas y mieses por segar, las viñas y los olivares. Los filisteos al ver lo sucedido, queman a la mujer y al padre de ella. Lo que sigue se cuenta del siguiente modo: “Y les dijo Shimshón: “Ya que habéis hecho un crimen como éste, juro que no me detendré hasta tomar venganza de vosotros”. Y los hirió dejándolos tendidos pierna sobre muslo con gran matanza (…)”. Shimshón actuó de manera que quienes buscaron lastimarlo, pagaron un alto precio. Sufrió primero al perder a su mujer y luego cuando esta es asesinada por los filisteos, pero no se quedó quieto, sino que recurrió a la represalia. Hay personas que frente a las desgracias se derrumban y permiten que sus verdugos sigan hiriéndolos; la lección de Shimshón es precisamente la opuesta: sobreponerse y retaliar a los enemigos. La filosofía de Shimshón es explícita en el siguiente pasaje: “Entonces tres mil hombres de Judá bajaron a la hendidura de la roca de Etam y le dijeron a Shimshón: “¿Sabes tú que los filisteos nos gobiernan? ¿Qué es entonces esto que nos has hecho?”. Y él les respondió: “Como ellos me hicieron a mí, así les he hecho a ellos””. Ni el hecho de que los asesinos pertenecieran a los filisteos (que gobernaban a Israel), detuvo la sed de revancha de Shimshón; él prosiguió aunque sus actos desafiaran a la autoridad de quienes sometían a su pueblo.
Aquí es bueno efectuar una aclaración: no estoy a favor de la violencia como método para tratar con las personas; sino de represalias contra agresores. Tampoco sostengo que las represalias dentro de una sociedad también incluyan deliberadamente como blanco adicional a quienes no iniciaron el uso de la fuerza física, porque contra estos últimos la supuesta represalia no sería tal, sino lo contrario: un inicio de la fuerza. Quien expresa de manera cristalina el derecho a la legítima defensa y la retaliación es la filósofa Ayn Rand, que escribe: “
La consecuencia necesaria del derecho del hombre a la vida es su derecho a actuar en defensa propia. En una sociedad civilizada, la fuerza únicamente puede usarse como represalia, y sólo contra quienes inicien su uso. Todas aquellas razones por las cuales la iniciación del uso de la fuerza física es un acto de maldad, convierten su uso como represalia en un imperativo moral. Si alguna sociedad "pacifista" renunciase a las represalias mediante la fuerza quedaría indefensa, a merced del primer malhechor decidido a seguir el camino de la inmoralidad. Una sociedad así obtendría lo opuesto a su intención: en lugar de abolir la maldad la apoyaría y la recompensaría” (1).

Para concluír, nuevamente observamos en Neviim y sus personajes lo que ya estudiamos y comprendimos en la Torá sobre los suyos: no se presentan dioses humanos, sino hombres con aciertos y errores. Los estudiosos debemos reflexionar acerca del obrar de cada uno descripto en los pasajes de Neviim a los fines de extraer lo bueno y desechar lo malo; aprender de las virtudes y aciertos, y no repetir los vicios y errores. Es importante aclarar esto ya que el encaminarse al armado de modelos de identificación con valores tiene un verdadero significado moral cuando los construimos con ahínco en base a las virtudes y logros de los personajes seleccionados, y teniendo en cuenta sus buenas ideas; y no cuando nos tapamos los ojos con una venda y nos limitamos a seguir ciegamente a personas, más allá de sus ideas, absorviendo y haciendo caso aún a sus arbitrariedades, inmoralidades y bajos caprichos.   

Fuentes:    
La Biblia. Hebreo-español. Versión castellana conforme a la tradición judía por Moisés Katznelson. Editorial Sinaí.
1- Rand, Ayn; “La virtud del egoísmo”, Editorial Grito Sagrado.