Mordejai Anilevich: el Héroe
Clásicos Héroes judíos
El pueblo judío ha contado a lo largo de su historia con personajes protagonistas de hazañas increíbles, que bien merecidamente fueron catalogados como Héroes. Por citar dos ejemplos, nombro a Yehuda Maccabi y Bar Kojva.
El primero de ellos, fue el líder de los combatientes judíos que enfrentaron a los dominadores griegos allá por el 168 a.e.c. Fue una doble lucha: militar, contra el enemigo que dominaba Judea; y espiritual, en contra de la asimilación al helenismo. Los griegos profanaron el Segundo Templo Judío, levantaban sus propios ídolos, realizaban sus rituales paganos, y controlaban política y militarmente la ciudad. Los grandes macabeos lograron el triunfo en las dos dimensiones de su enfrentamiento, logrando erradicar el politeísmo pagano griego del Templo con la subsecuente purificación, y expulsando por la fuerza a los invasores. La fuerza de Yehuda Maccabi fue la decisiva para, en la dura contienda, inclinar la balanza en favor de los judíos.
El segundo, Bar Kojva, fue otro exponente del liderazgo militar judío, esta vez en contra del Imperio Romano. Tal era el sentimiento que despertaba en los suyos, tan imponente era su figura, que hasta fue aclamado Mesías por el Rabí Hakiva. Finalmente su rebelión sería aplacada en el año 135 e.c., al caer la última fortaleza, Betar. Pero por tres años, Bar Kojva había enfrentado a los romanos infligiéndoles violentos e inesperados golpes. A los judíos, ya desparramados, con el Templo ya destruido, aún les había quedado fuerzas para esa última rebelión, siguiendo a su esperanzador líder.
Yehuda Maccabi y Bar Kojva. Dos líderes, dos Héroes judíos. Lo realizado por ellos es sencillamente heroísmo. Y hay que tener en cuenta ciertas cosas cuando de Héroes judíos hablamos: no hay que olvidar que en esos casos el pueblo judío siempre fue una minoría, no hay que olvidar que enfrentó potencias mucho más poderosas. Los Héroes judíos se la tuvieron que arreglar en inferioridad numérica, con menor armamento y tecnología militar, contra verdaderos profesionales en el arte de la guerra. Le agrega un plus al Héroe judío, el enfrentar a mucho con muy poco. Una valentía y un orgullo palpables en la convicción de luchar por lo que se podría dar con facilidad como una causa perdida.
Los macabeos terminaron triunfando, mientras que la rebelión de Bar Kojva fue derrotada. Es así que el Héroe judío a veces gana y otras pierde. Su heroísmo no proviene de la victoria obtenida (puesto que esta le ha sido negada en ocasiones) sino de su atrevimiento a hacer las cosas osadas. Proviene también de las circunstancias, siempre adversas, que tiene que enfrentar: ya sea por la menor cantidad de efectivos habilitados para pelear contra los enemigos, por el menor desarrollo armamentístico, o por todo lo que arriesga llevando a cabo una lucha en su propio territorio, cerca de donde están su gente y sus moradas.
El Héroe juvenil
En la Shoá, el pueblo judío fue masacrado. El imperio nazi que se extendía por Europa con una maquinaria de guerra conquistadora y asesina, tenía el objetivo de eliminar a los judíos y al judaísmo del planeta, incluso de borrar su memoria. Pero aún este poderío nazi encontró quien le hiciera frente en condiciones de vida infrahumanas, inimaginables.
Este es el papel desempeñado por los Héroes juveniles judíos, en el que aquí destacamos los grandes protagonistas del Levantamiento del Ghetto de Varsovia. Las tnuot (movimientos juveniles) fueron en gran parte las que decidieron cargarse al hombro el destino de los judíos encerrados en el ghetto, y prepararon un enfrentamiento con armas contra los nazis.
El líder de la Z.O.B. (Organización Combatiente Judía) de la resistencia armada, un auténtico Héroe judío, se llamaba Mordejai Anilevich. En su persona podemos apreciar las cualidades que definían a aquellas almas torturadas que decidieron pelear contra la opresión genocida del nazismo. Juventud, responsabilidad, y decisión. No es fácil la transición de ser alguien que vivía en su casa en una ciudad, a convertirse en miembro de una guerrilla de un ghetto, sin formación y experiencia previa como con las que cuenta un soldado de un ejército regular.
Anilevich y las circunstancias de su liderazgo
El primer movimiento juvenil al que perteneció Anilevich fue Betar. Luego se unió a las filas del Hashomer Hatzair, tnuá con cuyas ideas sentía una identificación más plena, y en la cual se quedaría finalmente.
En los diferentes países, Betar enseñaba a sus janijim autodefensa, de cara a enfrentar los peligros que significaban el antisemitismo en Europa y las dificultades que tenían los sionistas con las revueltas árabes en Eretz Israel. Esta tnuá basaba parte de su educación en la visión premonitoria de Vladimir Zeev Jabotinsky de que la diáspora terminaría con los judíos.
Las demás tnuot no se especializaban en la autodefensa, y por eso se podría considerar que sus miembros estaban más desprotegidos por falta de entrenamiento. De ahí que se distingue el accionar del ZZW (Organización Militar Judía, grupo integrado por betarim como Pavel Frenkel que también enfrentó a los nazis), que contaba con adiestramiento y algunos de sus miembros habían pertenecido al ejército polaco, del resto de los grupos clandestinos. Hubo quien, para integrar la resistencia armada, tuvo que empezar desde cero. Cómo tomar un arma, cómo disparar.
Recordar se debe el contexto de desinformación en el cual los judíos pasaban sus días. Pocas noticias entraban al ghetto provenientes de afuera, funcionaban periódicos de forma clandestina, y alguno que otro podía contrabandear información. Ni hablar de poder verificar y constatar lo que ocurría del otro lado de las paredes en los lugares lejanos, donde ni los judíos que salían a trabajar llegaban. Era sumamente difícil la obtención de datos certeros. En un principio los propios judíos estaban desinformados de la idea nazi de exterminarlos por completo. Por la desagradable manera de constatar la realidad, al desaparecer cada día más judíos por las “acciones” y deportaciones nazis, se empezaron a dar cuenta del macabro plan. Anilevich luego advirtió no subirse a transportes, ya que estos desembocaban en Treblinka, y los judíos iban a parar directo a las cámaras de gas. Los viajes que este joven realizó le permitieron obtener datos y contactos que ayudarían posteriormente en la proeza en el ghetto. Queda en evidencia que, con casi nada a favor, y demasiado en contra, las circunstancias en las que Anilevich debió liderar aumentan el prestigio de su accionar y el orgullo de su memoria.
Desempeño de Anilevich antes y durante el Levantamiento del ghetto de Varsovia
Ana Kahan lo definió como una persona muy inteligente. Y no caben dudas de que así fue con solo echar un vistazo a las maniobras que debió realizar en la resistencia contra los nazis.
Mordejai era un vocero naturalmente escuchado, siendo su opinión la de mayor valor en lo que respectaba al movimiento clandestino. Sus palabras iban acompañadas con hechos que verificaban la valentía de lo que decía en lo que realizaba. En su visión, el judío no debía quedarse de brazos cruzados ante la horrible campaña de exterminio nazi. Por más que la rebeldía únicamente provocaría mayor furia alemana, valía la pena. Los judíos no se quedarían sentados, oprimidos, sumidos en la impotencia, sin que eso le costara un alto precio al enemigo. De esto, Anilevich daba claros mensajes en sus intervenciones como orador y publicaciones en periódicos clandestinos. En esta misma línea, nos cuenta Kahan que “en 1942 Mordejai se entrevista con el dirigente máximo del Judenrat de Silesia M. Merin a quien advirtió que en caso de que continuara el envío de transportes con judíos la juventud se opondría con las armas en mano”.
Anilevich se encargaba con suma responsabilidad en preparar la defensa de los judíos en el ghetto y el ataque contra los nazis. Preparaba granadas, organizaba ataque contra transportes nazis que cargaban judíos, ordenaba los grupos preparándolos para el eventual estallido. La valentía quedaba demostrada en cada acto, que implicaba un compromiso asumido por la vida y seguridad de sus compañeros y de todos los judíos del ghetto. Sabía que se cargaba al hombro la vida de muchos; que sus ataques provocarían una ira mayor en las tropas alemanas. Pero también sabía que todos morirían tarde o temprano en el ghetto o en los campos de exterminio, si se quedaban sin hacer nada. Por eso prefería morir dignamente enfrentando al enemigo, que rendirse y marchar con la cabeza gacha a su perdición. Especialmente ilustrador al respecto de su tarea y su intención resulta este párrafo de Kahan: “Anilevich y un grupo de combatientes se mezclaron con las personas que volvían de sus trabajos fuera del ghetto que eran conducidos por los alemanes armados al Umschlagplatz, la plaza junto a la estación desde donde los judíos eran llevados en vagones de ganado a Treblinka. Se desarrolló una sangrienta lucha. Actos similares de resistencia armada tuvieron lugar en otros sectores del ghetto donde había otro grupo dirigido por Arie Wilner, Eliezer Geler y otros. La inesperada resistencia opuesta por las organizaciones judías de combate tomó de sorpresa a los alemanes, obligándoles a suspender las deportaciones y buscar medios y formas de apresar a sus víctimas. Anilevich realizó una gran reorganización y fortaleció la capacidad de lucha de los grupos. En 1943 se ocupó de adiestrar a los jóvenes y a proveerles de armas”. Hay mucho más por decir, sin embargo debemos dejarlo de lado ya que no pretendo entrar en mucho detalle sobre los hechos sino más bien resaltar el coraje y valentía de Anilevich y sus seguidores.
El 18 de enero bajo la comandancia de Anilevich, la ZOB, ante una deportación, enfrentó a los nazis en una encarnizada lucha callejera. “Cuatro día después, los alemanes detuvieron las deportaciones. Los judíos interpretaron esto como una victoria de la resistencia judía” (Mordejai Anielewicz, http://www.ort.edu.uy/sobreort/pdf/anielevicz.pdf).
El 19 de Abril de 1943, vísperas de Pesaj, aniversario del nacimiento de Hitler, los nazis pretendían festejar su cumpleaños realizando una gran deportación. Los judíos no se habían creído la mentira proferida por los alemanes de que se los llevarían de allí sin violencia, de que los trasladarían pacíficamente.
Este preciso día comenzó el Levantamiento del ghetto de Varsovia. La resistencia peleó con fiereza, dignamente como la historia cuenta acerca de los Héroes judíos de todas las épocas. Lograron hacer que nazis huyeran, se replegaran, gritaran de asombro ante la increíble manifestación que tenían frente a sus ojos. Los atormentados prisioneros del ghetto se rebelaban contra el agresor y le ocasionaban severas bajas. La lucha en las calles evidenció la organización judía y el aprendizaje en los entrenamientos, mas la realidad se comenzó a palpar de manera dura otra vez: la superioridad nazi en cantidad de hombres y armamento provocó que los judíos debieran refugiarse en las casas.
Los nazis intentaron convencerlos de que salieran, pero como ya se dijo, las falsas promesas de tan crueles uniformados no convencerían jamás al harapiento honorable judío, que en el peor de sus momentos, elegía luchar con lo último que le quedaba. El enemigo recurrió entonces al fuego, quemando las casas, las personas, asfixiando e incinerando a aquellos que habían logrado llegar hasta aquel momento respirando las últimas bocanadas.
El 8 de mayo, tras semanas de confrontación, Anilevich se refugiaba con combatientes que habían sobrevivido en el búnker de la Z.O.B. en la calle Mila 18. En este día el bunker cayó y el levantamiento fue finalmente reprimido. Anilevich murió junto con gran parte de los que lo acompañaban (según algunas fuentes cayó en combate, mientras que otras señalan que se suicidó como los judíos ancestrales en Metzadá). Sin embargo su heroísmo ya había emprendido el camino hacia la inmortalidad en el cuadro de los grandes combatientes judíos de todos los tiempos. Por siempre allí figurará Mordejai Anilevich, comandante del Levantamiento del ghetto de Varsovia.
El heroísmo eterno del comandante
“A partir de enero de 1940, Anilevich se convirtió en un activista clandestino profesional. Como líder de su movimiento juvenil, organizó células y grupos de jóvenes, enseñó, colaboró en publicaciones clandestinas, organizó reuniones y seminarios, y visitó grupos en distintas ciudades… Al divulgarse las noticias del exterminio en masa de judíos en Europa oriental, las actividades de Anilevich cambiaron. De inmediato comenzó a organizar grupos de autodefensa dentro del gueto de Varsovia” (Mordejai Anilevich, www.jewishprograms.org).
Leyendo estas palabras, el lector alcanza a percibir ese cambio del que se habló en la actitud y formación del madrij y combatiente Anilevich. De educar a janijim y difundir noticias, a entrenar en autodefensa para la pelea. De ser un joven tnuatí referente como educador para sus janijim dentro del ghetto, a tener que improvisar grupos y tácticas de combate de guerreros judíos inexpertos, y pasar a ser comandante de la Z.O.B. en la resistencia armada con un profesionalismo adquirido sorprendente.
Anilevich reúne las características y actúa en un ámbito similar al que hemos estudiado de otros Héroes judíos históricos. Como Yehuda Maccabi y Bar Kojva, comienza actuando en la clandestinidad, preparando una rebelión en la cual los Héroes judíos desafian a una autoridad invasora represiva, en inferioridad numérica, con menos armamento y de menor calidad. La suerte que corre es como la de Bar Kojva, siendo finalmente derrotado pero entrando en la historia a partir de una valentía sobresaliente que logra infringir un daño impensado al enemigo como hasta ese momento no había conocido.
La lucha de Anilevich y sus combatientes del Levantamiento del ghetto de Varsovia contra los nazis es la lucha de la inexperiencia frente al profesionalismo; en muchos casos improvisación contra la planificación. Pocos revólveres contra una maquinaria de guerra. Es la bravura y el honor judío lo que permite contrarrestar semejantes desventajas y, aunque sea por un tiempo, mantenerse en pie frente a un enemigo netamente superior. Es el empeño, la dedicación y el compromiso asumido para tratar de cambiar el rumbo de los judíos encerrados, lo que transforma a estos valientes combatientes en profesionales de la clandestinidad. La consigna de Anilevich para participar del levantamiento del ghetto era “el que quiere sobrevivir, que no forme parte. Aquí los que peleamos sabemos que vamos a morir”. Era conciente que iba a dar su vida por la última causa judía dentro del ghetto.
Está el debate de si Anilevich fue o no un Héroe; algunos simplemente opinan que hizo lo que tenía que hacer. Anilevich es tan Héroe como los grandes personajes históricos mencionados. Lo que hizo, lo hizo voluntariamente. No necesariamente “debía” hacerlo. Lo eligió. Sino, todos los judíos en todos los ghettos se hubiesen levantado en armas. Él prefirió luchar a entregarse en una deportación, conociendo el destino de ambas opciones: la muerte. La cuestión es cómo eligió morir, manteniendo bien el alto el estandarte de la inacabable garra judía. Miles de judíos no pudieron hacer nada y no conocían el destino de los trenes, que los conducían inexorablemente a la muerte en la cámara de gas. Anilevich tomó la oportunidad de hacer algo y la concretó.
La resistencia armada está fielmente reflejada en Anilevich. Si bien hubo otras formas de resistencia, como educar en secreto, contrabandear panes y todo lo que nombra Jaim Guri en “La Resistencia”, el levantamiento armado en sí, declarado contra los nazis, fue este que contó con Anilevich entre sus principales protagonistas. No hay que relativizar el valor de la resistencia armada, que fue realizada por los Héroes combatientes. Esto no implica restarles importancia a las demás manifestaciones de resistencia, pero sí destacar quien resistió de forma expresamente declarada frente a los enemigos recurriendo a las armas para matar la mayor cantidad posible antes que ellos mataran a los judíos. Es para lo que entrenaron, contrabandearon, organizaron y se martirizaron. Por una causa justa.
Escribe Anilevich en su última carta: “El sueño de mi vida se hizo realidad. La resistencia judía armada y la venganza son hechos consumados. He sido testigo de la magnifica y heroica lucha de los combatientes judíos”. Como él mismo lo afirma, se trató de una lucha heroica. Y el orgullo que le produjo es el que nosotros debemos sentir.
El Levantamiento del ghetto de Varsovia hace de Anilevich y sus combatientes verdaderos Héroes judíos.
Ezequiel Eiben
29-12-2009
Fuentes
Mordejai Anilevich. Combatiente del Ghetto de Varsovia. – Ana Kahan (http://www.fmh.org.ar/revista/6/anilevich.htm)
Mordejai Anilevich (www.jewishprograms.org)
Mordejai Anielewicz (http://www.ort.edu.uy/sobreort/pdf/anielevicz.pdf)
miércoles, 30 de diciembre de 2009
martes, 29 de diciembre de 2009
60 años de Hejalutz Lamerjav
60 años de Hejalutz Lamerjav
60 años en movimiento. No es poco, tampoco es tanto. Y por eso seguiremos moviéndonos.
60 años de trabajo. Se hicieron varias cosas, quedan muchas por hacer. Y por eso seguiremos trabajando
Un orgullo difícil de explicar es lo que siento al poder festejar 60 años de nuestra querida Tnuá, la que nunca nos dejó solos, la que siempre nos ofreció un marco dentro del cual aprendimos, enseñamos, jugamos, y por sobre todo, nos identificamos.
Nadie de nosotros puede ponerse a enumerar una por una las anécdotas que guardamos, las alegrías que tuvimos, porque se nos pasaría la vida entera con tantos y tan buenos recuerdos. Por eso no quiero ponerme a invocar hechos concretos, sino decir en general que Hejalutz Lamerjav, nos forma en todo sentido: como janijim, como madrijim, como judíos. Nos forma como seres humanos que habitamos este mundo que tanto necesita de nuestro pionerismo, para lograr hacerlo un lugar mejor, para cambiar lo que está mal, para portar por el mundo ideales y valores, y ofrecer a los jóvenes la posibilidad de moverse e ir en busca de lo que quieren.
Las tnuot que desembocaron con amor y pasión en Israel nos dejaron un claro mensaje, que hay que luchar por nuestros sueños, seguir nuestros ideales, y así sentirnos realizados. Como parte de las tnuot, es realmente significativo e importante, mucho más de lo que a veces imaginamos, que estemos educando hacia Eretz Israel, que nos comprometamos con su bienestar, y que nos juntemos para unir esfuerzos en lo que consideramos una causa digna.
Gracias Tnuá por ser nuestra casa, por darnos un marco judeosionista que nos hace sentir que nuestra vida toma rumbo. Gracias por haber sido la casa de muchos otros a lo largo de 60 años, en nombre de ellos te damos nuestros sinceros reconocimientos, y te aseguramos que seguiremos a tu lado, tal como vos estuviste con nosotros, para que el movimiento siga y siga.
Vamos Hejalutz que somos la tnuá más grande de Argentina y no nos quedamos en el camino; vamos Hejalutz de mi vida, y gracias por todo.
Eze Eiben
2009
60 años en movimiento. No es poco, tampoco es tanto. Y por eso seguiremos moviéndonos.
60 años de trabajo. Se hicieron varias cosas, quedan muchas por hacer. Y por eso seguiremos trabajando
Un orgullo difícil de explicar es lo que siento al poder festejar 60 años de nuestra querida Tnuá, la que nunca nos dejó solos, la que siempre nos ofreció un marco dentro del cual aprendimos, enseñamos, jugamos, y por sobre todo, nos identificamos.
Nadie de nosotros puede ponerse a enumerar una por una las anécdotas que guardamos, las alegrías que tuvimos, porque se nos pasaría la vida entera con tantos y tan buenos recuerdos. Por eso no quiero ponerme a invocar hechos concretos, sino decir en general que Hejalutz Lamerjav, nos forma en todo sentido: como janijim, como madrijim, como judíos. Nos forma como seres humanos que habitamos este mundo que tanto necesita de nuestro pionerismo, para lograr hacerlo un lugar mejor, para cambiar lo que está mal, para portar por el mundo ideales y valores, y ofrecer a los jóvenes la posibilidad de moverse e ir en busca de lo que quieren.
Las tnuot que desembocaron con amor y pasión en Israel nos dejaron un claro mensaje, que hay que luchar por nuestros sueños, seguir nuestros ideales, y así sentirnos realizados. Como parte de las tnuot, es realmente significativo e importante, mucho más de lo que a veces imaginamos, que estemos educando hacia Eretz Israel, que nos comprometamos con su bienestar, y que nos juntemos para unir esfuerzos en lo que consideramos una causa digna.
Gracias Tnuá por ser nuestra casa, por darnos un marco judeosionista que nos hace sentir que nuestra vida toma rumbo. Gracias por haber sido la casa de muchos otros a lo largo de 60 años, en nombre de ellos te damos nuestros sinceros reconocimientos, y te aseguramos que seguiremos a tu lado, tal como vos estuviste con nosotros, para que el movimiento siga y siga.
Vamos Hejalutz que somos la tnuá más grande de Argentina y no nos quedamos en el camino; vamos Hejalutz de mi vida, y gracias por todo.
Eze Eiben
2009
Educación No Formal
Educación no formal
Lo que hacemos en la Tnuá, desde nuestra posición de madrijim, es dar peulá. Brindamos educación no formal a los chicos dentro de un marco judío, donde pretendemos ser de ayuda para que forjen su identidad y afiancen los lazos de amistad que los unen.
El ser madrij te deja cosas, e implica otras tantas. Implica cosas, porque bajo nuestra responsabilidad, libremente asumida, está la tarea de educar y guiar a los janijim. Proporcionarles herramientas que construyan razonamientos propios, facilitarle elementos para la recreación, y formarlo para que pueda elaborar juicios y también debatir.
Y el ser madrij te deja cosas, te llena el espíritu de satisfacciones y gratas sensaciones. Porque, ¿qué puede ser más lindo para un madrij que ver unido a su grupo de janijim, y compenetrarse con ellos? ¿Qué puede ser más lindo que ir viendo como semana a semana, el vínculo se fortalece, y se sabe que se está en presencia de algo bueno? Ni hablar de lo que significa que un janij te pida tu jultzá.
Todo esto es la educación no formal. No sentamos a los chicos en bancos y disertamos para luego ponerlos a prueba tomándoles un examen. Hacemos actividades de manera distinta, bajo techo o al aire libre, con juegos y tareas, todo dentro de la informalidad.
Como dice Gusti Guelbert al referirse al ser madrij: “el madrij no lo sabe todo”. Si el janij pregunta algo que el madrij desconoce, queda como inquietud para que ambos investiguen para hallar la respuesta.
Ahora, si nos ponemos a pensar, invocando a la historia, nos damos cuenta que grandes maestros, acorde a algunos de los parámetros citados, han propiciado los que pueden ser precedentes de la educación no formal. Quiero citar al espléndido filósofo Sócrates, que transmitía conocimiento mientras caminaba seguido por personas que lo iban oyendo. U, ocasionalmente, paseaba por la plaza y escogía a cualquier caminante para platicarle, utilizando métodos como la ironía, resultando hasta molesto para quienes no querían soportarlo. Muy diferente a lo que hizo su discípulo Platón, que fundó una academia, formalizando la enseñanza a alumnos propiamente dichos.
Así vemos como rastreando en el tiempo encontramos claros ejemplos que sirven como precedentes a lo que hoy nosotros hacemos como madrijim. Estoy seguro que Sócrates también sentía satisfacción cuando lograba despertar la razón de las personas. En definitiva, esa era la finalidad de la ironía: que el sujeto llegara por sus propios medios, guiado por preguntas, al conocimiento. Además, apela a la misma clase de humildad que se señaló más arriba en el ser madrij, en su frase "Sólo se que no se nada". Como Sócrates, nosotros transmitimos, y sobre todo, guiamos.
Ezequiel Eiben - Hejalutz Lamerjav
2008
Lo que hacemos en la Tnuá, desde nuestra posición de madrijim, es dar peulá. Brindamos educación no formal a los chicos dentro de un marco judío, donde pretendemos ser de ayuda para que forjen su identidad y afiancen los lazos de amistad que los unen.
El ser madrij te deja cosas, e implica otras tantas. Implica cosas, porque bajo nuestra responsabilidad, libremente asumida, está la tarea de educar y guiar a los janijim. Proporcionarles herramientas que construyan razonamientos propios, facilitarle elementos para la recreación, y formarlo para que pueda elaborar juicios y también debatir.
Y el ser madrij te deja cosas, te llena el espíritu de satisfacciones y gratas sensaciones. Porque, ¿qué puede ser más lindo para un madrij que ver unido a su grupo de janijim, y compenetrarse con ellos? ¿Qué puede ser más lindo que ir viendo como semana a semana, el vínculo se fortalece, y se sabe que se está en presencia de algo bueno? Ni hablar de lo que significa que un janij te pida tu jultzá.
Todo esto es la educación no formal. No sentamos a los chicos en bancos y disertamos para luego ponerlos a prueba tomándoles un examen. Hacemos actividades de manera distinta, bajo techo o al aire libre, con juegos y tareas, todo dentro de la informalidad.
Como dice Gusti Guelbert al referirse al ser madrij: “el madrij no lo sabe todo”. Si el janij pregunta algo que el madrij desconoce, queda como inquietud para que ambos investiguen para hallar la respuesta.
Ahora, si nos ponemos a pensar, invocando a la historia, nos damos cuenta que grandes maestros, acorde a algunos de los parámetros citados, han propiciado los que pueden ser precedentes de la educación no formal. Quiero citar al espléndido filósofo Sócrates, que transmitía conocimiento mientras caminaba seguido por personas que lo iban oyendo. U, ocasionalmente, paseaba por la plaza y escogía a cualquier caminante para platicarle, utilizando métodos como la ironía, resultando hasta molesto para quienes no querían soportarlo. Muy diferente a lo que hizo su discípulo Platón, que fundó una academia, formalizando la enseñanza a alumnos propiamente dichos.
Así vemos como rastreando en el tiempo encontramos claros ejemplos que sirven como precedentes a lo que hoy nosotros hacemos como madrijim. Estoy seguro que Sócrates también sentía satisfacción cuando lograba despertar la razón de las personas. En definitiva, esa era la finalidad de la ironía: que el sujeto llegara por sus propios medios, guiado por preguntas, al conocimiento. Además, apela a la misma clase de humildad que se señaló más arriba en el ser madrij, en su frase "Sólo se que no se nada". Como Sócrates, nosotros transmitimos, y sobre todo, guiamos.
Ezequiel Eiben - Hejalutz Lamerjav
2008
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Polacles
Polacles
El joven Polacles caminaba observando alrededor. Veía gente por aquí, gente por allá, gente en todos lados. Se preguntó qué sería de sus vidas, de sus sueños. Polacles creía en el destino reservado para el ser humano. Un camino ya trazado que sólo restaba recorrer. Muchas preguntas iban y venían por su cabeza, dudas e ideas acerca de la gente. Pensaba cosas tristes de esas personas. “Una vida triste, sumida en la pobreza y la injusticia”. ¿Era eso realmente una vida? En sus pocos años, el muchacho había gozado de experiencias satisfactorias, emocionantes. Experiencias que aquellas personas solitarias y apartadas solo podían imaginar. ¿Qué era entonces lo que los pobres hacían en el mundo? Trabajo duro y horas de desgarradores servicios, pero ninguna tarea desempeñada más allá de la mencionada rutina.
Los hombres importantes eran políticos, los fuertes eran guerreros, los inteligentes eran filósofos, los talentosos eran artistas. Y los pobres trabajaban. Construían todo lo que los ricos disfrutaban y alardeaban tener. De vez en cuando un pobre sacaba a luz su dote artística y expresaba sentimientos en una obra. Pero claramente, la mayor parte del tiempo a los carenciados se los explotaba con deberes. “Horroroso debe ser vivir en tales condiciones” pensó Polacles.
Siguió su camino sin rumbo definido, con la brisa fresca sonándole en los oídos. Finalmente se acercó a la sombra de un árbol y se echó a descansar. Cerró los ojos en busca de paz, mas las reflexiones invadían su cerebro.
-Te ves preocupado –le dijo una voz grave, que denotaba cierta edad. Polacles alzó la mirada y descubrió a un señor sentado a su lado-.
-Así es, mi buen amigo Meledeo. Lo estoy.
-Cuéntame entonces, si lo deseas, qué ocurre.
-Meledeo, si hay una persona de la cual nunca yo dudaría de su sabiduría y mucho menos me atrevería a contradecir, esa eres tú. Confío en ti. Dime ¿Qué es ser pobre? ¿Quién es pobre?
-Pobre… me temo que no hay una sola respuesta a tus preguntas. ¿Qué es ser pobre? Para el ojo humano, pobre es aquel que viste mal porque no tiene qué ponerse, es aquel que no puede permitirse gastar una moneda más, alguien que no come todos los días, y cuando come, come mal. Ahora hablemos desde el corazón humano. ¿Qué es ser pobre? Es no sentir amor. No amar al que tienes al lado, no honrar la vida, no creer en Dios. Es la falta de un motivo para seguir adelante. No alimentar tu espíritu con sentimientos positivos. Si no amas, por siempre sumido en la remota oscuridad vagarás. ¿Comprendes?
-Perfectamente –respondió Polacles asombrado. Nunca se había planteado la pobreza desde ese ángulo-.
-Bien –continuó Meledeo-. ¿Quién es pobre? El que es pobre para el ojo, no siempre es pobre para el corazón. Es más, sucede en varios casos que aquel que no posee recursos materiales para satisfacer necesidades, forja a partir de su constante lucha una fortaleza espiritual que le permite no solo subsistir, sino vivir. Vivir con humildad y orgullo. En ciertas ocasiones, el hombre que lo tiene todo materialmente hablando, no esta cómodo. Hay un vacío en su interior, afectivo, existencial, como sea.
-Siento mucha pena por los pobres. Y ahora que me lo explicas, también compasión siento por los que tienen todo y a la vez no tienen nada.
-Es un sentimiento humano que a veces sirve, la pena. El sentir pena por alguien nos puede mover a ayudarlo.
-Le pediré a los Dioses por sus almas, que sepan andar por el camino que les ha sido destinado.
-Yo también le he rezado a mi D'os para que la pobreza desaparezca de la Tierra. Lo que podemos hacer nosotros es contribuir a que se sientan parte de este mundo, y no marginados.
-¿Tu D'os te escucha Meledeo? Veo la desgracia y me pregunto si hay seres superiores que nos cuidan.
-D'os siempre escucha. Es como un amigo que en todo momento presta su oído para nuestras plegarias. Sí, D'os siempre nos protege.
-Es extraordinario como tu pueblo afirma la fe y vive con sus creencias. Está en su esencia. Es como un estandarte que flamea y convoca a todos a su alrededor en una unida comunidad.
-Así somos los judíos. Nuestra fe en D'os traspasa todas las fronteras. Nuestro pueblo vive con dignidad, y nuestra cultura nos identifica. Es algo nuestro.
-Son gente admirable, Meledeo.
-Gracias Polacles. Tú no debes perder la fe. El ser humano, en su insignificante existencia, puede realizar significantes cosas.
Y Polacles se fue pensando a su hogar qué cosa significante podría hacer para colaborar con los necesitados. Erradicar la pobreza era imposible. “Si estuviera a mi alcance lo haría con gusto, pero no puedo”. Le empezó a martillar la cabeza. “Vamos Polacles, piensa. Piensa profundo. ¿Qué de entre todas las cosas que no tienen los pobres, necesitarían más para poder ser considerada gente de la ciudad y no apartados sociales? Algo para que se manifiesten y así sean escuchados. Algo que les permita expresar su voluntad, la suya propia, para poder ser ellos mismos, y no entes que hablan por boca de otros y que obran por ambiciones de otros”.
La idea permaneció en la mente de Polacles mucho tiempo. Pasaron 20 años desde su conversación con el judío Meledeo, y Grecia no era la misma. Había experimentado un cambio substancial en su conformación como ciudad, en su régimen político y en su orden social. Y todo gracias a una persona.
Polacles en esas dos décadas se había dedicado a trabajar, a analizar, a filosofar, a probar, a comprobar. Un pensamiento alumbrado por inquebrantable voluntad y sostenido por sincero amor. Aquel muchacho que deseaba un cambio en su juventud, ayudó impresionantemente, y seguía contribuyendo. Ahora era un hombre grande, maduro, fortalecido, con estampa de solidez en su trabajo. Ocupaba nada más y nada menos que el cargo de gobernador de la polis. No eliminó la pobreza, no convirtió a los carenciados en personas con nivel económico medio, pero la obra de su vida fue más importante. Pensando en los pobres, le hizo un favor a toda la gente, tuviera dicha condición o no. Había instalado el sistema democrático, donde todas las personas de la ciudad tenían el derecho al voto mediante el cuál expresaban sus ideas, intereses, creencias. En este nuevo gobierno, el pueblo tomaba las decisiones, la intención de minorías y mayorías era puesta a luz y escuchada por todos. Fue así que los ricos tiranos de antaño que empañaban de corrupción a Grecia, fueron despojados de su poder y enterradas sus intenciones de sembrar súbditos para un reino de muerte, hambre y desamparo.
Polacles había estado en el lecho de muerte de su amigo Meledeo, y jamás olvidó aquel fuerte momento del cuál aprendió mucho.
-Y bien amigo, me toca partir ahora –le dijo cariñosamente el anciano, pasándole una mano amistosa por la cabeza-. Me voy con orgullo por haber sido un buen judío. Cumplí con lo que tenía designado por mi gente y mi historia.
-Aquí tienes a un alumno que te ama, y que recordará tus consejos como la mejor de las enseñanzas recibidas a lo largo de la vida.
-Eres privilegiado, Polacles. Tienes algo en ti, algo que me dice que estas llamado a ser un hombre destacado. Préstame atención por última vez, y ya te dejaré seguir libre. Para un judío, D'os es a quien se alaba. Es la Justicia Divina de D'os la que mi pueblo respeta y tiene como consigna. Las doctrinas y corrientes políticas fuertes que surgen, y que quieren regir con absoluta potestad sobre todo el mundo terrenal, son el peor mal que puede tener una sociedad. Cuando el Estado se transforma en un órgano que domina todo a su placer y no hay posibilidad de diálogo; cuando no escucha a la gente que gobierna, sino por el contrario les tapa la boca y las obliga a subordinarse por completo a una ideología feroz, ahí en ese momento la libertad se pierde y el ser humano no vive, sino sobrevive. La gente necesita tener un orden político para vivir con justicia, libertad y derecho. Pero recuerda muchacho, que el gobernador verdadero es D'os. La Ley de D'os está por encima de todo, y ningún sistema debe atentar contra ella, sino adaptarse a los principios del Creador de la Tierra. Espero que mi último aviso te sirva para tu futuro, Polacles. Lo vuelvo a repetir, serás un hombre destacado.
Dicho esto, besó al joven y su cuerpo murió en paz. Su alma ya iba viajando por cielos hermosos y estrellas resplandecientes.
Ahora Polacles llevaba aquellas palabras tatuadas en la frente y escritas con luz en su corazón. Cumplió fielmente con los preceptos de Meledeo, y el pueblo lo amaba. Veía en él a una figura imponente que había devuelto a la ciudad su tranquilidad, a la gente las ganas de seguir adelante. Y principalmente, los pobres lo querían porque gracias a él, eran considerados personas. La conciencia de la polis y sus miembros estaba limpia, y la discriminación que sufrieron en otros tiempos los carenciados ya no se sentía. El trabajo de Polacles era tan grande y magnífico, que perduraría en las generaciones posteriores. En países inmensos con millones de habitantes, la democracia sería elegida por excelencia para mantener la armonía entre los habitantes. Representantes de masas y grupos expondrían sus discursos y sus pedidos. El gobierno del pueblo permitiría la participación de todos y cada uno de los miembros de un país.
Y como a todo ser humano, a Polacles le llegó su hora. Cómodamente en su cama a la luz de una vela, miraba el techo, pero veía más allá. Pensó en toda su vida: sus conocidos, lugares, paisajes. Miró las largas canas que le caían como un símbolo de que el sendero caminado llegaba a su fin después de un arduo pero satisfactorio trayecto.
-Esta ha sido mi vida –le dijo a D'os, sonriendo-. Espero que como quería la voluntad de tu fiel Meledeo, yo haya cumplido y respetado tu Justicia. No se hacia dónde voy ahora, si al Cielo o al Hades. Pero se que no estaré solo, porque nunca abandonas. D'os siempre nos protege.
Ezequiel Eiben (2005)
El amado
El amado
Estaba peleado con absolutamente todo en este mundo. Era una persona que parecía haber olvidado lo que era la felicidad; parecía haber perdido la capacidad para reírse. Se encontraba en lo que consideraba el punto más bajo de su existencia, un pozo del cual ya no podría salir. Resignado a la angustia y al dolor, pasaba tristemente sus días cuestionando el por qué de tan tremenda situación. Le echaba la culpa a la vida misma, traicionera por someterlo a semejante castigo, justo a él, que tanto la había querido en una época. Hasta estaba enojado con D´os, y ya no temía insultarlo. D´os también era el principal culpable de lo que le pasaba. D´os era quien le había quitado todo lo que alguna vez había tenido: su casa, la mujer que fue el amor de su vida, los familiares, todo. ¿Era posible que ese Ser Supremo observara las desgracias que les pasara a sus hijos y se limitara solo a eso, a observar, sin intervenir a favor de los desdichados? ¿Sin proporcionar un mínimo de ayuda por lo menos para recuperar la fe perdida?
Tan profundo era el desinterés que sentía esta persona, de nombre David, que uno de los pocos amigos que tenía lo había invitado a un viaje y no deseaba ir.
-No puedes rechazar esta oferta, ven conmigo –le suplicó su amigo Iosef-. Es un viaje a Israel, la oportunidad de nuestras vidas.
-No me interesa –respondió el desdichado-. Yo ya no tengo vida.
-Si dejas pasar el tren, te arrepentirás para siempre –le aseguró insistente su amigo.
Luego de semanas de ruegos por parte de Iosef para que formara parte de la aventura, David terminó aceptando; en parte porque no tenía nada que hacer, y en parte porque ya no había nada que perder. “Un viaje más, un viaje menos… en el cementerio siempre terminaremos” era el dicho negativo cabecera de la tristeza de David.
Iosef, por su lado, se entusiasmó por la aceptación de David a viajar. Consideraba eso como un signo positivo que indicaba que todavía podía recuperar a su amigo, que no todo estaba perdido y que el vacío existencial de su persona quedaría atrás una vez que visitaran la Tierra Prometida. Así es como comenzó a realizar todos los preparativos para el viaje con un panorama más alentador.
Sergio era un chico joven, lleno de vida, con mucha determinación para los proyectos que encaraba. Su espíritu positivo y alegre no se desanimaba fácilmente. Sergio estaba frente a un gran desafío: iba a dejar su casa por un año para irse a Israel en un plan, Shnat, con el cual iba a aprender muchísimo acerca del judaísmo y de Israel, e iba a conocer gente de todas partes del mundo.
El chico pertenecía a la Tnuá Hejalutz Lamerjav, todos los sábados daba peulá, y participaba de los encuentros que se realizaban a nivel nacional. Shnat le brindaría una capacitación valiosa que después aplicaría en su merkaz, volcando la enriquecedora experiencia obtenida.
-No aguanto más, ¡¡me quiero ir ya!! –Comentaba con sus amigos, quienes lo acompañarían en la travesía-.
-¡Mira lo que es esto, David, por favor! –Dijo Iosef palmeándolo cariñosamente- ¡Lo hicimos, estamos en Israel!
Los dos amigos llegaron a Israel, cada uno en un momento personal bien diferente. A Iosef cualquier lugar que visitaran le resultaba una maravilla a sus ojos. Los paisajes, los monumentos, la historia que se leía en los libros hecha realidad en frente suyo. David permanecía callado. En cierta manera pensaba que era increíble estar en semejante lugar y no poder estar contento. ¿Cómo podía ser, pisar la Tierra de Israel, y no poder ser feliz?
Cuando estaba en las visitas y excursiones con Iosef, simulaba estar pasando un tiempo magnífico. Pero cuando nadie lo veía, o cuando se sumía en la angustiosa soledad de su habitación en el hotel, David lloraba. Derramaba lágrimas por aquellas heridas del pasado que ni el tiempo ni el viaje habían conseguido cerrar. Heridas profundas que permanecían abiertas y dolían igual que siempre, estuviera donde estuviera.
Llegó el momento para los dos amigos de ir a Jerusalén. Fueron al Kotel donde Iosef rezó mientras David se quedaba en silencio. Luego Iosef se retiró y David se quedó un rato más. Apoyó su cabeza contra el Muro y reflexionó acerca de toda su vida, del hombre que en un tiempo fue, y de en qué se había convertido últimamente, una sombra solitaria e infeliz.
De repente algo brotó dentro de él. Una sensación que nunca antes había experimentado. Sintió que allí en el Kotel podía rezar como en ningún otro lugar. David empezó a rezar, y las lágrimas volvieron a llover de sus ojos. Pero estas eran lágrimas distintas a las anteriores. No eran de resignación ni de abandono, sino sinceras lágrimas por el tiempo que había perdido y que ahora podía recuperar. Se dio cuenta de que D´os volvía a estar con él, mejor dicho, que nuca lo había dejado. Sus ojos avistaban nuevamente una luz al final del túnel oscuro en el cual estaba sumergido. David lloró en agradecimiento a la vida por la nueva mano que le tendía, para levantarse y volver a empezar. Cuando creía estar solo y despojado de todo, un amigo lo ayudó y lo llevó a Israel. Recuperó esas ganas de reír, esa capacidad de ser feliz que antaño poseía.
Los paseos por Jerusalén se volvieron inolvidables. David respiraba aire nuevo con pulmones renovados, las pequeñas cosas volvían a asombrarlo, y las magníficas obras nuevamente despertaban su curiosidad. En una de las visitas, conocieron a un grupo de jóvenes pertenecientes a la Tnuá Hejalutz Lamerjav que estaban realizando el plan Shnat. Iosef y David trabaron amistad especialmente con un chico llamado Sergio, quien les cayó bien de entrada por su simpleza, sencillez y simpatía.
Llegó el día de la despedida para David e Iosef, cuyo viaje culminaba bastante mejor de lo que había insinuado al principio, primordialmente por esa inyección de vida que había recibido David y el pronunciado cambio que su camino había tomado. En sus últimos momentos compartidos con su nuevo amigo Sergio, hablaron de lo que este viaje a Israel significaba para cada uno y el valor incalculable de poder ser perteneciente a ese grupo de personas que ha recibido la bendición de haber podido pisar el suelo de Eretz Israel.
-Israel es nuestra casa –afirmó David. –Es curioso que ahora que termina nuestro viaje digamos que volvemos a nuestro hogar, cuando en realidad estamos en él. Aquí siempre me sentiré como en casa. Israel para mi es eso, mi casa de siempre a la que estaba destinado a llegar.
-Si, es verdad –convino Sergio. –Esta tierra es mi fin último. Pertenezco a una Tnuá sionista. Mi mayor deseo es venirme a vivir acá, hacer aliá y poder desarrollarme en este hermoso lugar.
-Se podría decir que es el fin último del judío de la diáspora –aportó Iosef. –El retorno. El vivir en la Tierra Prometida. Israel significa tanto para nosotros los judíos… es un sueño cumplido haber podido conocerlo.
-Para mí, en lo personal, representa dos cosas Israel: fin y principio –contó David basándose en su reciente y rejuvenecedora experiencia. –Fin, tal como lo dice Iosef, una ilusión, una aspiración, un objetivo, un sueño, como quieras llamarlo, de vivir en Israel, nuestra tierra, la de nuestros padres. Donde todo judío pertenece y es recibido. Y principio, porque para mí este viaje ha significado eso: el principio de una nueva vida. Hay un antes y un después en mi vida luego de conocer Israel. Soy una persona completamente nueva, me reencontré conmigo mismo, logré salir de la crisis que me azotaba y vuelvo a ser feliz. Y principio también, porque si decimos que nuestro fin último es venir a vivir a Israel, a partir de cumplir con eso, hay un nuevo comienzo: una nueva vida que se inicia en esta tierra, el principio de nuestra nueva vida.
Todas estas reflexiones atravesaron la mente de los chicos: Israel como su casa, el fin y el principio, la meta de hacer aliá y vivir allí, el lugar al que el judío pertenece. Y la conversación se fue transformando en una emotiva despedida inundada por un cálido sentimiento de aprecio mutuo y de amistad forjada que perduraría en el tiempo por más que la distancia los separase. El corazón les latía irradiando amor hacia la tierra en la que estaban, hacia su Israel, el Israel de todos. En definitiva, algún día el destino los volvería a juntar en Israel, cuando cumplieran su sueño de poder vivir en la Tierra Prometida.
David e Iosef se despidieron de Sergio y tomaron el avión de regreso. El viaje no podría haber sido mejor para David, que cultivó amistades nuevas y halló su camino luego de estar extraviado en la oscuridad. También ocurrió algo milagroso: la reconciliación de David con D´os. David se encontraba mal los primeros días y D´os le generaba rechazo. Con el correr de los días y la gratificante vivencia en el Muro, David había firmado una tregua con D´os, como si se tratara de un pacto de no agresión. Esa tregua se había convertido en un arreglo, en un tratado. Había renacido el amor y la fe en David, quien recobraba la esperanza. David volvía a ser “amigo” de D´os, volvía a rezarle y a alabarlo.
Se podría decir que Israel pudo salvar una vida; pudo recuperar a un judío perdido en las tormentosas mareas de la soledad y rozando el borde de la locura. Y todo con la colaboración de un amigo de fierro, de una persona que daba todo por David y que lo apreciaba al punto máximo: el fiel Iosef, que jamás lo había abandonado.
Para la tradición judía, el nombre es algo de gran importancia, puesto que tiene significado y marca las cualidades de la persona. Es así que Iosef significa “el que alimenta a los otros, tanto física como espiritualmente”. David significa “el querido; el amado por D´os”. Sergio significa “el hazañoso; el protector”. Israel significa “el recto de D´os; el que combate con los poderosos; el que luchó con D´os”.
Ezequiel Eiben – Julio 2008
martes, 22 de diciembre de 2009
Las corrientes ideológicas del Sionismo. Zeev Vladimir Jabotinsky.
Las corrientes ideológicas del Sionismo
Zeev Vladimir Jabotinsky
Introducción
Acusado de fascista por algunos, de nazi por otros, idolatrado por quienes en verdad lo conocieron, nadie dentro de los pensadores sionistas es tan polémico, a la hora de su estudio, como Vladimir Jabotinsky. Como describe Elías Ventura en "Apuntes Sionistas": "Ningún pensador sionista produce y genera tanto amor y tanto odio. Para sus admiradores fue el líder sionista que tuvo la visión y la habilidad diplomática para obtener un Estado Judío. Para sus detractores fue en cambio la cabeza del ala fascista del movimiento sionista".
Frente a tan dispares opiniones acerca de Jabotinsky y su labor dentro del sionismo, cuya contribución en si misma es innegable, es importante abordar el estudio de sus ideas para conocer realmente cual era su visión del Estado Judío por crearse y los modos de hacerlo.
Contexto histórico
Jabotinsky nació en 1880, en la ciudad de Odessa, en Rusia. A los seis años falleció su padre, por lo que su madre fue aconsejada para que los hijos aprendieran un oficio, sin embargo ella quiso que la educación fuera lo primordial.
Vladimir recibió una educación judía y también formación rusa, y a la edad de los 18 años se fue a estudiar Suiza e Italia, la carrera de derecho. Demostró desde temprano una gran pasión y habilidad por la escritura, y eso se veía reflejado en su trabajo poético, por el cual era alabado, y periodístico, el cual desempeñaba escribiendo para periódicos rusos. Obviamente su labor no paso desapercibida, y se comenzó a verlo como una figura destacada en ascenso dentro de su ámbito. Firmaba sus trabajos bajo el seudónimo "Altalena".
La poesía de Jabotinsky estaba apuntando a llegar lejos, pero sin embargo los sucesos en Rusia que demostraban el antisemitismo violento que se desencadenaba en la sociedad, lo preocuparon más que cualquier otra cosa. Los pogroms en Rusia, especialmente el de Kishinev en 1903, fueron un punto de inflexión en Jabotinsky, quien a partir de allí se vinculo a la actividad sionista.
Fue delegado en el Sexto Congreso Sionista, y en ese evento tuvo la oportunidad de verlo a Herzl, por quien sintió una profunda admiración. Su participación en el Congreso lo llevo también a nuevas actividades: "Envidioso del fluente hebreo que escuchó hablar en el Congreso, Jabotinsky - que ya hablaba ruso, francés, inglés, alemán y varias lenguas eslavas - se abocó al estudio del hebreo, convirtiéndose en un exitoso orador y traductor. Sus escritos incluyen tanto obras originales - poemas, dramas y novelas, además de ensayos polémicos y filosóficos - como también traducciones de clásicos, y entre ellos una traducción al hebreo sin parangón del poema de Edgar Allen Poe "El Cuervo", y las obras del poeta nacional hebreo Jaim Najman Bialik al ruso" (http://jai.com.uy)
La autodefensa Judía
Jabotinsky abordo con todo compromiso el tema de la autodefensa judía para enfrentar el antisemitismo europeo, idea que lo acompañaría y se vería reflejada en la posteridad de sus escritos y acciones.
Como orador, enseñaba a todos su enorme capacidad, persuasiva y cautivante, levantando pasión en los corazones de quienes tenían la oportunidad de oírlo. Imprimía en sus comentarios un tono de urgencia, que no era compartido por algunos sionistas. Esto se debía a que Jabotinsky no quería perder el tiempo, ponía todos sus esfuerzos y llamaba a hacer lo mismo para establecer cuanto antes un Estado Judío. El mencionado creciente antisemitismo era la mancha que se veía en el camino de los judíos, y había que combatirlo a toda maquina y sin descanso. Era necesario prontamente un Estado Judío, donde la persona judía lograría su realización personal, y todos los judíos su realización nacional.
En su opinión, los judíos debían ser entrenados para defenderse y defender su tierra que seria su Estado, en el cual gozarían de derechos que no encontrarían en ningún otro país. Por eso comenzó a entrenar combatientes judíos, para combatir contra los agresores antisemitas y para llevar adelante sus objetivos sionistas contra quienes pretendían impedir el establecimiento de un Estado Judío. "La autodefensa judía se encontraba en el epicentro de la filosofía socio-política de Jabotinsky, como imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de "ennoblecer" el espíritu judío" (http://jai.com.uy).
Accionar de Jabotinsky en relación a la Primer Guerra Mundial y su llegada a Palestina
Durante la Primer Guerra Mundial, el movimiento sionista declaraba su neutralidad, a los fines de no entrar en un conflicto con los otomanos que podría poner en riesgo a los judíos, especialmente los que estaban en Palestina y su empresa. Jabotinsky estaba en sumo desacuerdo con esta manera de encarar las cosas. Pronosticaba victoria aliada y disolución del Imperio Otomano una vez terminada la Guerra. Apoyo la idea de formar batallones de combatientes judíos para luchar a favor de los Aliados, que según el conseguirían la victoria. Este aporte del sionismo a la victoria aliada, les daría derechos y una posición firme para exigir el establecimiento de un Estado para el pueblo judío en Palestina.
Se reunió con dirigentes del gobierno de Gran Bretaña, a los cuales les manifestó su postura de lealtad para con su lucha en la Guerra. Batallones judíos se crearon como consecuencia de su proceder seguro. Jabotinsky fue oficial del 38o. Regimiento de Fusileros del Rey, luchando junto al general Allenby en 1917. Fue condecorado por encabezar la primera compañía que cruzó el río Jordán hacia Palestina.
Luego de terminada la Guerra, Jabotinsky se estableció con su esposa y sus hijos en Palestina. Frente a los ataques árabes que recibían los judíos que ya estaban residiendo allí, decidió no quedarse de brazos cruzados y organizar la autodefensa judía. Fue encarcelado por los británicos por posesión ilegal de armas, pero la presión popular y sionista sirvió para que quedara en libertad al poco tiempo.
El Sionismo Revisionista
El gobierno británico creo Transjordania, en una inmensa cantidad de territorio que se había tenido en cuenta para establecer precisamente allí el Estado Judío. Esto enojo a Jabotinsky, y se mostró en desacuerdo con la posición del movimiento sionista, que sumergido en una pasividad nada combativa frente a las determinaciones británicas, se mostraban de acuerdo en la mayoría de las cosas que hacían, sin protestar.
Jabotinsky decide renunciar al movimiento sionista en 1923.
En 1925, nace entonces, la Unión Mundial de Sionistas Revisionistas. Este movimiento se caracterizaba por tener una política mucho más activa y exigente respecto al Mandato Británico, oponiéndose a la pasividad del Movimiento Sionista. En 1930 los británicos, aprovechando que Jabotinsky se encontraba en el exterior, no renovaron su visa de retorno, por lo que Jabotinsky no pudo volver a Palestina. Esto no hizo menguar la actividad del líder sionista, que sin desaprovechar su tiempo, siguió invirtiendo todas sus energías en dar conferencias y buscar aliados alrededor del mundo.
El objetivo claro del sionismo revisionista era establecer un Estado Judío en Palestina, mientras que el Movimiento Sionista aun se negaba a declararlo oficialmente, ya que estos seguían trabajando para establecer el “Hogar Nacional Judío”. Es por eso que los revisionistas abogaban por una “revisión” en los objetivos de la empresa judía mundial. Frente a la negativa del movimiento sionista, y los continuos desacuerdos ante las elecciones a tomar, los revisionistas separaron de la organización sionista.
Cuando en 1937, le cupo testificar ante la comisión PEEL, encargada por los ingleses para estudiar la partición del territorio en dos estados, el declaró que no estaba en condiciones de comprometerse tan fácilmente. “Cuando escucho en la comisión que los sionistas estamos pidiendo demasiado.... no lo puedo entender...podría entenderlo si se dijese que es imposible, pero como lo que se dice es que piden demasiado.....no puedo entenderlo". Una de las cosas que le dijo a los miembros de la comisión fué: " La conmoción que se produjo cuando Oliver Twist llegó a pedir más, fué porque el niño no sabía como expresarse; lo que el quería decir era, ¿me darían Uds. una porción normal como para que un niño como yo pueda subsistir? Yo les aseguro ahora a Uds. que están frente a un pueblo judío que demanda proporcionalmente lo mismo que pedía Oliver Twist. Tal como el, no podemos hacer concesiones...porque necesitamos salvar a millones...rescatar a millones..." “…La comisión Peel tenía que decidir , de acuerdo a Jabotinsky , entre el clamor de aquellos movidos por el apetito y la ambición , y el clamor de los agonizantes. “Los árabes tienen muchos estados para regodearse. Los judíos tenemos uno solo” (Elías Ventura, “Apuntes sionistas”).
Jabotinsky entendía lo que significaba que Hitler estuviera en el poder en Alemania, el peligro que eso representaba a la judería europea. Por eso reclamaba un Estado a ambos márgenes del río Jordan. Para incluir ahí a todos los millones de judíos que peligraban en Europa, que no podrían integrarse en el pequeño territorio que la Comisión le había asignado a los judíos. “Terminen con la Diáspora, antes que ella termine con ustedes” sentencio.
Etzel y sus últimos años
En 1937 es nombrado comandante del Etzel, la organización militar judía clandestina de los revisionistas. Peleaban contra los soldados y las restricciones del Mandato Británico, en lo que era una clara muestra de la filosofía de Jabotinsky: la autodefensa judía activa contra las injusticias de los que impedían el establecimiento del Estado Judío. Organizo operaciones militares y aliot ilegales en la misión de traer la mayor cantidad posible de judíos a Palestina. Teniendo combatientes judíos que integraban al Etzel, el objetivo mayor luego de terminada la Segunda Guerra Mundial, seria la creación de un Ejército Judío.
Desafortunadamente, Jabotinsky murió en New York por un ataque al corazón, mientras visitaba un campamento de Betar, el Movimiento Juvenil que el mismo había creado. En 1935, cinco años antes de su muerte, Jabotinsky redactó su testamento, declarando que a su muerte podía ser enterrado en cualquier lugar, pero solicitaba que sus restos fueran trasladados a Israel "sólo por instrucción del gobierno judío ki takum" - "que será establecido". En indicativo.
En 1965, los restos de Zeev Jabotinsky fueron traídos e inhumados en el Monte Herzl en Jerusalén (http://jai.com.uy). Levi Eshkol fue quien ordeno el traslado de los restos a Israel. Jamás Ben , su rival político del Sionismo Laborista, quiso hacerlo. Al llamarlo “Vladimir Hitler”, podemos inferir que en vida no quería llegar a acuerdos con él, y una vez muerto no deseaba honrarlo
Ideología
Palabras del propio Jabotinsky: “El autor de estas líneas es considerado un enemigo de los árabes, alguien que propone su expulsión, etc. Esto no es verdad. Mi relación emocional con los árabes es la misma que con los otros pueblos – una educada indiferencia. Mi actitud política hacia ellos se caracteriza por dos principios. Primero: la expulsión de los árabes de Palestina es absolutamente imposible. Existirán siempre dos naciones en Palestina – lo cual para mí es bueno, en tanto los judíos sean mayoría. Segundo: estoy orgulloso de haber sido miembro del grupo que formuló el Programa de Helsingfors. Lo formulamos, no sólo para los judíos, sino para todos los pueblos, y su base es la igualdad de todas las naciones. Estoy dispuesto a jurar, por nosotros y nuestros descendientes, que nunca destruiremos esta igualdad y nunca intentaremos expulsar u oprimir a los árabes. Nuestro credo, como el lector puede ver, es completamente pacífico. Pero es absolutamente otro asunto si será posible lograr nuestros propósitos pacíficos a través de medios pacíficos. Esto depende, no de nuestra actitud hacia los árabes, sino exclusivamente de la actitud de los árabes hacia el sionismo” (La Muralla de Hierro, 1923).
En este texto de Jabotinsky, La Muralla de Hierro, están las bases de su ideología. Podemos entender que su visión incluía que los árabes vivieran en Palestina, pero que la mayoría judía en el Estado Judío seria siempre fundamental mantenerla. Vemos aquí la vigencia de los problemas planteados por Jabotinsky y las soluciones propuestas. Su postura era la de crear el Estado, afianzar a los judíos en la tierra, y que los árabes entendieran que no lograrían expulsarlos ni por medios violentos ni diplomáticos. Una vez que los árabes entendieran que los sionistas habían llegado para quedarse, se podría empezar a tejer relaciones con ellos. Pero era fundamental dejar en claro el mensaje de que la tierra le pertenecía a los judíos, y contar con un movimiento de autodefensa que garantizara la seguridad de la población judía. Jabotinsky escribió que creía que en el futuro, árabes y judíos llegarían a vivir en paz, pero primero era necesario el establecimiento de un gobierno sin influencia árabe. En otras palabras, rechazar acuerdos en aquella época en vistas de lograr acuerdos en el futuro, cuando el gobierno judío independiente ya estuviera firme.
Refiriéndose a los argumentos utilizados en contra del sionismo, y defendiendo la causa judía y el lugar que le correspondía en Eretz Israel, escribe: ““Democracia” y “Autodeterminación” son dos valores sagrados pero justamente las cosas sagradas, como el nombre de Dios (YHVH), no deben ser usados en vano… ni con intención de engañar o para fines injustos. El principio de “Autodeterminación”, no significa que si un pueblo se apodera cierta vez de alguna parcela de tierra ha de transformarse por ello, para siempre en su dueño; y el que fue expulsado de su tierra ha de constituirse por eso, en pueblo errante para la eternidad. Autodeterminación significa: Revisión… revisión del reparto de la tierra entre dos pueblos para que aquellos que la posean en demasía la entreguen a los que poseen poco o nada, para que asם puedan todos gozar en justicia del derecho a la autodeterminación” (La Ética de la Muralla de Hierro).
Esto refuerza la idea que tenemos de un Jabotinsky absolutamente defensor de la idea de un Estado Judío con población judía mayoritaria y un gobierno de autodeterminación del pueblo judío, quien posee sobre la tierra un derecho indiscutido. Y valora aquí claramente a la democracia para consagrar el gobierno que debía regir en el Estado, asegurando la igualdad de sus habitantes. Con esto refutamos las argumentaciones de sus rivales que lo descalificaban como fascista.
Además de los textos de Jabotinsky, podemos encontrar plasmada su ideología en la plataforma del movimiento juvenil Betar, que si bien se ha ido adaptando de acuerdo a los tiempos, mantiene en esencia y con fidelidad el pensamiento de este gran personaje de la historia judía sionista. Algunos de los pilares de esta plataforma son:
Monismo: Sionismo puro sin mezcla de otras ideologías ajenas. El betarí debe tener marcada una sola bandera sin mezcla de otros ideales que interfieran con la misión esencial que era en su momento la creación del Estado Judío, y ahora su mantenimiento y fortalecimiento. Jabotinsky llama al Monismo "Jad-Nes" (una sola bandera), en contraposición a "Shatnez" (termino bíblico que se refiere a la mezcla prohibida de lana y lino), al que alude como la mezcla del Sionismo con otras ideologías, particularmente el socialismo. Siendo el Sionismo un movimiento nacionalista, éste choca frontalmente (según la concepción Betárica) con el internacionalismo socialista.
Eretz Israel: El ideal planteado por Jabotinsky es la creación de un estado judío, con mayoría judía, a ambas márgenes del Jordán. El asunto de ambas márgenes del Jordán se dejó de lado, ya que no es real en nuestros días, pero se mantiene la idea de permanecer en las partes de Eretz Israel liberadas en 1967. Una vez creado, el estado de Israel debe ser un estado democrático y liberal en el que cada habitante, sin diferencia de religión o sexo, tenga los mismos derechos y obligaciones. Los derechos de todos los habitantes en Israel son alimento, vestimenta, hogar, educación y salud; y estos cinco elementos deben ser la base de las leyes sociales en el estado de Israel.
Hadar: Uno de los grandes principios de Betar es el Hadar, una palabra que no tiene traducción a ningún idioma más que hebreo. Ya que el pueblo judío es el que debe ser “la luz al resto de los pueblos”, éste debe comportarse de una manera que le permita ser ejemplo. El hadar trata de respeto, tanto al prójimo como a uno mismo. Esto no significa ser mejor, sino ser justos. Saber como comportarse. No importa frente a quien se esté, esa persona merece nuestro respeto al igual que nosotros merecemos el de ella. El hadar se manifiesta en nuestra vestimenta, en nuestra forma de hablar y nuestras relaciones con la gente.
Pionerismo: Pionero es el que marcha a la cabeza. En la Diáspora, se manifiesta en cambiar el rumbo de la historia y regresar a la verdadera casa que es Israel. En el Estado de Israel, es hacer cosas que aparte de conseguir la felicidad personal aporten significativamente al desarrollo del país (http://es.wikipedia.org/wiki/Beitar).
Conclusión
Gustavo Perednik, al referirse al discurso que Jabotinsky dedico a Herzl en la Sinagoga de Petrogrado, lo describe como “uno de los oradores mas grandes de la historia judia”.
Gerardo Stuczynskil, en su texto “La muerte de un profeta”, describe su pensamiento con afinidad y la vigencia que sus ideas tienen en la conformación del Estado de Israel de hoy: “…La visión de Jabotinsky fue de una clarividencia tal, que para muchos (entre los cuales me incluyo) estamos ante la presencia de un verdadero profeta moderno…Entendía que el idioma hebreo era un elemento central…Predijo explícitamente la Shoá…Exigió a las autoridades sionistas modificar sus moderadas políticas respecto a la imposición de restricciones a la inmigración judía a Palestina (Libro Blanco) por parte del Mandato Británico…Consideraba a la democracia como el mejor sistema político para expresar la voluntad de un pueblo e imprescindible para respetar a las minorías…Entendía a los prejuicios racistas como patologías que no podían ser curadas por medio del Derecho, sino que debían serlo por la educación general obligatoria…”.
“Mientras que las bases ideológicas de los movimientos socialistas han perdido una y otra vez su vigencia, “La Muralla de Hierro” y “La Ética de la Muralla de Hierro” siguen vigentes tras más de 80 años (El Libro Azul de los Betarim).
Jabotinsky fue, en definitiva, un líder visionario, profético, de aguda inteligencia e incansable accionar en pos de las metas sionistas. Su visión completa e integrada incluía todos los objetivos sionistas necesarios para establecer un Estado autosuficiente gobernado con autodeterminación por el pueblo judío.
El concepto de autodefensa tan consagrado en su ideología es hoy gracias a lo que existe el Estado de Israel, siendo Tzahal una piedra angular en la constitución y mantenimiento del país; justamente, las Fuerzas de Defensa de Israel. La autodefensa vista como un “imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de "ennoblecer" el espíritu judío” (http://jai.com.uy).
Defensor del liberalismo, su pensamiento incluía conciencia social, que luego llevaría adelante Begin en el gobierno del Likud. Prueba de esto son las cinco Memim: “Puedo imaginar que lo que nosotros llamamos “necesidades elementales” de una persona común -aquellas que motivan hoy su lucha y la llevan a demandar una subsistencia asegurada- incluye cinco componentes: Alimentación, Vivienda, Vestimenta, la Posibilidad de Educar a sus hijos, y la Asistencia Medica, en caso de enfermedad. En hebreo, podemos simbolizar sucintamente todo esto con cinco conceptos: “Mazon” (Alimento), “Maon” (Vivienda), “Malbosh” (Vestimenta), “More” (Maestro), “Marpe” (Curación), cuya columna inicial es la letra Mem (eme). 5 mem.”(La Redención Social, Vladimir Jabotinsky).
Observamos como se preocupa por la constitución del Estado, la posición del individuo, su defensa y aseguramiento de recursos y bienestar para que tenga necesidades cubiertas, y en un país democrático pueda vivir dignamente con orgullo judío. Es una creencia betarí que “cada individuo es un rey”.
Desgraciadamente en varias oportunidades, más que nada frente a un público que no lo conoce en profundidad, no se puede empezar a hablar de Jabotinsky sin tener primero que desmitificar todo lo que mintieron en su contra. Prefiero quedarme con las opiniones que hablaron con la verdad sobre Jabotinsky que aquellos que lo desacreditaron para bajarlo del lugar al que con tanto merecimiento había llegado. Malinterpretado, o directamente descripto de forma malintencionada, se quiso deformar lo que dijo y escribió. Por suerte la pureza de sus contagiosas palabras, hacen que comprendamos su mensaje, insuflándonos en el espíritu el honor y la tenacidad para que los judíos entendamos la fuerza que tenemos y todo lo que podemos conseguir estando unidos.
Ezequiel Eiben
Diciembre 2009
Fuentes
http://jai.com.uy/zeev.htm
http://www.galeon.com/historiadeisrael/zeev_jabotinsky.htmhttp://es.wikipedia.org/wiki/Beitar
Apuntes Sionistas (Elías Ventura, en http://www.anajnu.cl/apuntessionistas.htm)
La muerte de un Profeta (Gerardo Stuczynskil)
El Libro Azul de los Betarim (Gabriel Ben-Tasgal)
Hebreo soy. Volumen 1 (Gustavo Perednik)
La Muralla de Hierro (Vladimir Jabotinsky)
La Ética de la Muralla de Hierro (Vladimir Jabotinsky)
La redención social (Vladimir Jabotinsky)
Zeev Vladimir Jabotinsky
Introducción
Acusado de fascista por algunos, de nazi por otros, idolatrado por quienes en verdad lo conocieron, nadie dentro de los pensadores sionistas es tan polémico, a la hora de su estudio, como Vladimir Jabotinsky. Como describe Elías Ventura en "Apuntes Sionistas": "Ningún pensador sionista produce y genera tanto amor y tanto odio. Para sus admiradores fue el líder sionista que tuvo la visión y la habilidad diplomática para obtener un Estado Judío. Para sus detractores fue en cambio la cabeza del ala fascista del movimiento sionista".
Frente a tan dispares opiniones acerca de Jabotinsky y su labor dentro del sionismo, cuya contribución en si misma es innegable, es importante abordar el estudio de sus ideas para conocer realmente cual era su visión del Estado Judío por crearse y los modos de hacerlo.
Contexto histórico
Jabotinsky nació en 1880, en la ciudad de Odessa, en Rusia. A los seis años falleció su padre, por lo que su madre fue aconsejada para que los hijos aprendieran un oficio, sin embargo ella quiso que la educación fuera lo primordial.
Vladimir recibió una educación judía y también formación rusa, y a la edad de los 18 años se fue a estudiar Suiza e Italia, la carrera de derecho. Demostró desde temprano una gran pasión y habilidad por la escritura, y eso se veía reflejado en su trabajo poético, por el cual era alabado, y periodístico, el cual desempeñaba escribiendo para periódicos rusos. Obviamente su labor no paso desapercibida, y se comenzó a verlo como una figura destacada en ascenso dentro de su ámbito. Firmaba sus trabajos bajo el seudónimo "Altalena".
La poesía de Jabotinsky estaba apuntando a llegar lejos, pero sin embargo los sucesos en Rusia que demostraban el antisemitismo violento que se desencadenaba en la sociedad, lo preocuparon más que cualquier otra cosa. Los pogroms en Rusia, especialmente el de Kishinev en 1903, fueron un punto de inflexión en Jabotinsky, quien a partir de allí se vinculo a la actividad sionista.
Fue delegado en el Sexto Congreso Sionista, y en ese evento tuvo la oportunidad de verlo a Herzl, por quien sintió una profunda admiración. Su participación en el Congreso lo llevo también a nuevas actividades: "Envidioso del fluente hebreo que escuchó hablar en el Congreso, Jabotinsky - que ya hablaba ruso, francés, inglés, alemán y varias lenguas eslavas - se abocó al estudio del hebreo, convirtiéndose en un exitoso orador y traductor. Sus escritos incluyen tanto obras originales - poemas, dramas y novelas, además de ensayos polémicos y filosóficos - como también traducciones de clásicos, y entre ellos una traducción al hebreo sin parangón del poema de Edgar Allen Poe "El Cuervo", y las obras del poeta nacional hebreo Jaim Najman Bialik al ruso" (http://jai.com.uy)
La autodefensa Judía
Jabotinsky abordo con todo compromiso el tema de la autodefensa judía para enfrentar el antisemitismo europeo, idea que lo acompañaría y se vería reflejada en la posteridad de sus escritos y acciones.
Como orador, enseñaba a todos su enorme capacidad, persuasiva y cautivante, levantando pasión en los corazones de quienes tenían la oportunidad de oírlo. Imprimía en sus comentarios un tono de urgencia, que no era compartido por algunos sionistas. Esto se debía a que Jabotinsky no quería perder el tiempo, ponía todos sus esfuerzos y llamaba a hacer lo mismo para establecer cuanto antes un Estado Judío. El mencionado creciente antisemitismo era la mancha que se veía en el camino de los judíos, y había que combatirlo a toda maquina y sin descanso. Era necesario prontamente un Estado Judío, donde la persona judía lograría su realización personal, y todos los judíos su realización nacional.
En su opinión, los judíos debían ser entrenados para defenderse y defender su tierra que seria su Estado, en el cual gozarían de derechos que no encontrarían en ningún otro país. Por eso comenzó a entrenar combatientes judíos, para combatir contra los agresores antisemitas y para llevar adelante sus objetivos sionistas contra quienes pretendían impedir el establecimiento de un Estado Judío. "La autodefensa judía se encontraba en el epicentro de la filosofía socio-política de Jabotinsky, como imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de "ennoblecer" el espíritu judío" (http://jai.com.uy).
Accionar de Jabotinsky en relación a la Primer Guerra Mundial y su llegada a Palestina
Durante la Primer Guerra Mundial, el movimiento sionista declaraba su neutralidad, a los fines de no entrar en un conflicto con los otomanos que podría poner en riesgo a los judíos, especialmente los que estaban en Palestina y su empresa. Jabotinsky estaba en sumo desacuerdo con esta manera de encarar las cosas. Pronosticaba victoria aliada y disolución del Imperio Otomano una vez terminada la Guerra. Apoyo la idea de formar batallones de combatientes judíos para luchar a favor de los Aliados, que según el conseguirían la victoria. Este aporte del sionismo a la victoria aliada, les daría derechos y una posición firme para exigir el establecimiento de un Estado para el pueblo judío en Palestina.
Se reunió con dirigentes del gobierno de Gran Bretaña, a los cuales les manifestó su postura de lealtad para con su lucha en la Guerra. Batallones judíos se crearon como consecuencia de su proceder seguro. Jabotinsky fue oficial del 38o. Regimiento de Fusileros del Rey, luchando junto al general Allenby en 1917. Fue condecorado por encabezar la primera compañía que cruzó el río Jordán hacia Palestina.
Luego de terminada la Guerra, Jabotinsky se estableció con su esposa y sus hijos en Palestina. Frente a los ataques árabes que recibían los judíos que ya estaban residiendo allí, decidió no quedarse de brazos cruzados y organizar la autodefensa judía. Fue encarcelado por los británicos por posesión ilegal de armas, pero la presión popular y sionista sirvió para que quedara en libertad al poco tiempo.
El Sionismo Revisionista
El gobierno británico creo Transjordania, en una inmensa cantidad de territorio que se había tenido en cuenta para establecer precisamente allí el Estado Judío. Esto enojo a Jabotinsky, y se mostró en desacuerdo con la posición del movimiento sionista, que sumergido en una pasividad nada combativa frente a las determinaciones británicas, se mostraban de acuerdo en la mayoría de las cosas que hacían, sin protestar.
Jabotinsky decide renunciar al movimiento sionista en 1923.
En 1925, nace entonces, la Unión Mundial de Sionistas Revisionistas. Este movimiento se caracterizaba por tener una política mucho más activa y exigente respecto al Mandato Británico, oponiéndose a la pasividad del Movimiento Sionista. En 1930 los británicos, aprovechando que Jabotinsky se encontraba en el exterior, no renovaron su visa de retorno, por lo que Jabotinsky no pudo volver a Palestina. Esto no hizo menguar la actividad del líder sionista, que sin desaprovechar su tiempo, siguió invirtiendo todas sus energías en dar conferencias y buscar aliados alrededor del mundo.
El objetivo claro del sionismo revisionista era establecer un Estado Judío en Palestina, mientras que el Movimiento Sionista aun se negaba a declararlo oficialmente, ya que estos seguían trabajando para establecer el “Hogar Nacional Judío”. Es por eso que los revisionistas abogaban por una “revisión” en los objetivos de la empresa judía mundial. Frente a la negativa del movimiento sionista, y los continuos desacuerdos ante las elecciones a tomar, los revisionistas separaron de la organización sionista.
Cuando en 1937, le cupo testificar ante la comisión PEEL, encargada por los ingleses para estudiar la partición del territorio en dos estados, el declaró que no estaba en condiciones de comprometerse tan fácilmente. “Cuando escucho en la comisión que los sionistas estamos pidiendo demasiado.... no lo puedo entender...podría entenderlo si se dijese que es imposible, pero como lo que se dice es que piden demasiado.....no puedo entenderlo". Una de las cosas que le dijo a los miembros de la comisión fué: " La conmoción que se produjo cuando Oliver Twist llegó a pedir más, fué porque el niño no sabía como expresarse; lo que el quería decir era, ¿me darían Uds. una porción normal como para que un niño como yo pueda subsistir? Yo les aseguro ahora a Uds. que están frente a un pueblo judío que demanda proporcionalmente lo mismo que pedía Oliver Twist. Tal como el, no podemos hacer concesiones...porque necesitamos salvar a millones...rescatar a millones..." “…La comisión Peel tenía que decidir , de acuerdo a Jabotinsky , entre el clamor de aquellos movidos por el apetito y la ambición , y el clamor de los agonizantes. “Los árabes tienen muchos estados para regodearse. Los judíos tenemos uno solo” (Elías Ventura, “Apuntes sionistas”).
Jabotinsky entendía lo que significaba que Hitler estuviera en el poder en Alemania, el peligro que eso representaba a la judería europea. Por eso reclamaba un Estado a ambos márgenes del río Jordan. Para incluir ahí a todos los millones de judíos que peligraban en Europa, que no podrían integrarse en el pequeño territorio que la Comisión le había asignado a los judíos. “Terminen con la Diáspora, antes que ella termine con ustedes” sentencio.
Etzel y sus últimos años
En 1937 es nombrado comandante del Etzel, la organización militar judía clandestina de los revisionistas. Peleaban contra los soldados y las restricciones del Mandato Británico, en lo que era una clara muestra de la filosofía de Jabotinsky: la autodefensa judía activa contra las injusticias de los que impedían el establecimiento del Estado Judío. Organizo operaciones militares y aliot ilegales en la misión de traer la mayor cantidad posible de judíos a Palestina. Teniendo combatientes judíos que integraban al Etzel, el objetivo mayor luego de terminada la Segunda Guerra Mundial, seria la creación de un Ejército Judío.
Desafortunadamente, Jabotinsky murió en New York por un ataque al corazón, mientras visitaba un campamento de Betar, el Movimiento Juvenil que el mismo había creado. En 1935, cinco años antes de su muerte, Jabotinsky redactó su testamento, declarando que a su muerte podía ser enterrado en cualquier lugar, pero solicitaba que sus restos fueran trasladados a Israel "sólo por instrucción del gobierno judío ki takum" - "que será establecido". En indicativo.
En 1965, los restos de Zeev Jabotinsky fueron traídos e inhumados en el Monte Herzl en Jerusalén (http://jai.com.uy). Levi Eshkol fue quien ordeno el traslado de los restos a Israel. Jamás Ben , su rival político del Sionismo Laborista, quiso hacerlo. Al llamarlo “Vladimir Hitler”, podemos inferir que en vida no quería llegar a acuerdos con él, y una vez muerto no deseaba honrarlo
Ideología
Palabras del propio Jabotinsky: “El autor de estas líneas es considerado un enemigo de los árabes, alguien que propone su expulsión, etc. Esto no es verdad. Mi relación emocional con los árabes es la misma que con los otros pueblos – una educada indiferencia. Mi actitud política hacia ellos se caracteriza por dos principios. Primero: la expulsión de los árabes de Palestina es absolutamente imposible. Existirán siempre dos naciones en Palestina – lo cual para mí es bueno, en tanto los judíos sean mayoría. Segundo: estoy orgulloso de haber sido miembro del grupo que formuló el Programa de Helsingfors. Lo formulamos, no sólo para los judíos, sino para todos los pueblos, y su base es la igualdad de todas las naciones. Estoy dispuesto a jurar, por nosotros y nuestros descendientes, que nunca destruiremos esta igualdad y nunca intentaremos expulsar u oprimir a los árabes. Nuestro credo, como el lector puede ver, es completamente pacífico. Pero es absolutamente otro asunto si será posible lograr nuestros propósitos pacíficos a través de medios pacíficos. Esto depende, no de nuestra actitud hacia los árabes, sino exclusivamente de la actitud de los árabes hacia el sionismo” (La Muralla de Hierro, 1923).
En este texto de Jabotinsky, La Muralla de Hierro, están las bases de su ideología. Podemos entender que su visión incluía que los árabes vivieran en Palestina, pero que la mayoría judía en el Estado Judío seria siempre fundamental mantenerla. Vemos aquí la vigencia de los problemas planteados por Jabotinsky y las soluciones propuestas. Su postura era la de crear el Estado, afianzar a los judíos en la tierra, y que los árabes entendieran que no lograrían expulsarlos ni por medios violentos ni diplomáticos. Una vez que los árabes entendieran que los sionistas habían llegado para quedarse, se podría empezar a tejer relaciones con ellos. Pero era fundamental dejar en claro el mensaje de que la tierra le pertenecía a los judíos, y contar con un movimiento de autodefensa que garantizara la seguridad de la población judía. Jabotinsky escribió que creía que en el futuro, árabes y judíos llegarían a vivir en paz, pero primero era necesario el establecimiento de un gobierno sin influencia árabe. En otras palabras, rechazar acuerdos en aquella época en vistas de lograr acuerdos en el futuro, cuando el gobierno judío independiente ya estuviera firme.
Refiriéndose a los argumentos utilizados en contra del sionismo, y defendiendo la causa judía y el lugar que le correspondía en Eretz Israel, escribe: ““Democracia” y “Autodeterminación” son dos valores sagrados pero justamente las cosas sagradas, como el nombre de Dios (YHVH), no deben ser usados en vano… ni con intención de engañar o para fines injustos. El principio de “Autodeterminación”, no significa que si un pueblo se apodera cierta vez de alguna parcela de tierra ha de transformarse por ello, para siempre en su dueño; y el que fue expulsado de su tierra ha de constituirse por eso, en pueblo errante para la eternidad. Autodeterminación significa: Revisión… revisión del reparto de la tierra entre dos pueblos para que aquellos que la posean en demasía la entreguen a los que poseen poco o nada, para que asם puedan todos gozar en justicia del derecho a la autodeterminación” (La Ética de la Muralla de Hierro).
Esto refuerza la idea que tenemos de un Jabotinsky absolutamente defensor de la idea de un Estado Judío con población judía mayoritaria y un gobierno de autodeterminación del pueblo judío, quien posee sobre la tierra un derecho indiscutido. Y valora aquí claramente a la democracia para consagrar el gobierno que debía regir en el Estado, asegurando la igualdad de sus habitantes. Con esto refutamos las argumentaciones de sus rivales que lo descalificaban como fascista.
Además de los textos de Jabotinsky, podemos encontrar plasmada su ideología en la plataforma del movimiento juvenil Betar, que si bien se ha ido adaptando de acuerdo a los tiempos, mantiene en esencia y con fidelidad el pensamiento de este gran personaje de la historia judía sionista. Algunos de los pilares de esta plataforma son:
Monismo: Sionismo puro sin mezcla de otras ideologías ajenas. El betarí debe tener marcada una sola bandera sin mezcla de otros ideales que interfieran con la misión esencial que era en su momento la creación del Estado Judío, y ahora su mantenimiento y fortalecimiento. Jabotinsky llama al Monismo "Jad-Nes" (una sola bandera), en contraposición a "Shatnez" (termino bíblico que se refiere a la mezcla prohibida de lana y lino), al que alude como la mezcla del Sionismo con otras ideologías, particularmente el socialismo. Siendo el Sionismo un movimiento nacionalista, éste choca frontalmente (según la concepción Betárica) con el internacionalismo socialista.
Eretz Israel: El ideal planteado por Jabotinsky es la creación de un estado judío, con mayoría judía, a ambas márgenes del Jordán. El asunto de ambas márgenes del Jordán se dejó de lado, ya que no es real en nuestros días, pero se mantiene la idea de permanecer en las partes de Eretz Israel liberadas en 1967. Una vez creado, el estado de Israel debe ser un estado democrático y liberal en el que cada habitante, sin diferencia de religión o sexo, tenga los mismos derechos y obligaciones. Los derechos de todos los habitantes en Israel son alimento, vestimenta, hogar, educación y salud; y estos cinco elementos deben ser la base de las leyes sociales en el estado de Israel.
Hadar: Uno de los grandes principios de Betar es el Hadar, una palabra que no tiene traducción a ningún idioma más que hebreo. Ya que el pueblo judío es el que debe ser “la luz al resto de los pueblos”, éste debe comportarse de una manera que le permita ser ejemplo. El hadar trata de respeto, tanto al prójimo como a uno mismo. Esto no significa ser mejor, sino ser justos. Saber como comportarse. No importa frente a quien se esté, esa persona merece nuestro respeto al igual que nosotros merecemos el de ella. El hadar se manifiesta en nuestra vestimenta, en nuestra forma de hablar y nuestras relaciones con la gente.
Pionerismo: Pionero es el que marcha a la cabeza. En la Diáspora, se manifiesta en cambiar el rumbo de la historia y regresar a la verdadera casa que es Israel. En el Estado de Israel, es hacer cosas que aparte de conseguir la felicidad personal aporten significativamente al desarrollo del país (http://es.wikipedia.org/wiki/Beitar).
Conclusión
Gustavo Perednik, al referirse al discurso que Jabotinsky dedico a Herzl en la Sinagoga de Petrogrado, lo describe como “uno de los oradores mas grandes de la historia judia”.
Gerardo Stuczynskil, en su texto “La muerte de un profeta”, describe su pensamiento con afinidad y la vigencia que sus ideas tienen en la conformación del Estado de Israel de hoy: “…La visión de Jabotinsky fue de una clarividencia tal, que para muchos (entre los cuales me incluyo) estamos ante la presencia de un verdadero profeta moderno…Entendía que el idioma hebreo era un elemento central…Predijo explícitamente la Shoá…Exigió a las autoridades sionistas modificar sus moderadas políticas respecto a la imposición de restricciones a la inmigración judía a Palestina (Libro Blanco) por parte del Mandato Británico…Consideraba a la democracia como el mejor sistema político para expresar la voluntad de un pueblo e imprescindible para respetar a las minorías…Entendía a los prejuicios racistas como patologías que no podían ser curadas por medio del Derecho, sino que debían serlo por la educación general obligatoria…”.
“Mientras que las bases ideológicas de los movimientos socialistas han perdido una y otra vez su vigencia, “La Muralla de Hierro” y “La Ética de la Muralla de Hierro” siguen vigentes tras más de 80 años (El Libro Azul de los Betarim).
Jabotinsky fue, en definitiva, un líder visionario, profético, de aguda inteligencia e incansable accionar en pos de las metas sionistas. Su visión completa e integrada incluía todos los objetivos sionistas necesarios para establecer un Estado autosuficiente gobernado con autodeterminación por el pueblo judío.
El concepto de autodefensa tan consagrado en su ideología es hoy gracias a lo que existe el Estado de Israel, siendo Tzahal una piedra angular en la constitución y mantenimiento del país; justamente, las Fuerzas de Defensa de Israel. La autodefensa vista como un “imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de "ennoblecer" el espíritu judío” (http://jai.com.uy).
Defensor del liberalismo, su pensamiento incluía conciencia social, que luego llevaría adelante Begin en el gobierno del Likud. Prueba de esto son las cinco Memim: “Puedo imaginar que lo que nosotros llamamos “necesidades elementales” de una persona común -aquellas que motivan hoy su lucha y la llevan a demandar una subsistencia asegurada- incluye cinco componentes: Alimentación, Vivienda, Vestimenta, la Posibilidad de Educar a sus hijos, y la Asistencia Medica, en caso de enfermedad. En hebreo, podemos simbolizar sucintamente todo esto con cinco conceptos: “Mazon” (Alimento), “Maon” (Vivienda), “Malbosh” (Vestimenta), “More” (Maestro), “Marpe” (Curación), cuya columna inicial es la letra Mem (eme). 5 mem.”(La Redención Social, Vladimir Jabotinsky).
Observamos como se preocupa por la constitución del Estado, la posición del individuo, su defensa y aseguramiento de recursos y bienestar para que tenga necesidades cubiertas, y en un país democrático pueda vivir dignamente con orgullo judío. Es una creencia betarí que “cada individuo es un rey”.
Desgraciadamente en varias oportunidades, más que nada frente a un público que no lo conoce en profundidad, no se puede empezar a hablar de Jabotinsky sin tener primero que desmitificar todo lo que mintieron en su contra. Prefiero quedarme con las opiniones que hablaron con la verdad sobre Jabotinsky que aquellos que lo desacreditaron para bajarlo del lugar al que con tanto merecimiento había llegado. Malinterpretado, o directamente descripto de forma malintencionada, se quiso deformar lo que dijo y escribió. Por suerte la pureza de sus contagiosas palabras, hacen que comprendamos su mensaje, insuflándonos en el espíritu el honor y la tenacidad para que los judíos entendamos la fuerza que tenemos y todo lo que podemos conseguir estando unidos.
Ezequiel Eiben
Diciembre 2009
Fuentes
http://jai.com.uy/zeev.htm
http://www.galeon.com/historiadeisrael/zeev_jabotinsky.htmhttp://es.wikipedia.org/wiki/Beitar
Apuntes Sionistas (Elías Ventura, en http://www.anajnu.cl/apuntessionistas.htm)
La muerte de un Profeta (Gerardo Stuczynskil)
El Libro Azul de los Betarim (Gabriel Ben-Tasgal)
Hebreo soy. Volumen 1 (Gustavo Perednik)
La Muralla de Hierro (Vladimir Jabotinsky)
La Ética de la Muralla de Hierro (Vladimir Jabotinsky)
La redención social (Vladimir Jabotinsky)
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